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doi: 10.1016/j.aprim.2011.10.005

Los modelos de atención primaria en salud mental, el caso de México

Primary care models in mental health, the mexico case

Blanca Estetela Vargas Terrez a, , Valerio Villamil Salcedo a, Jazmín Pérez Romero a

a Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente, México

Artículo

Sr. Director:

En México, hay poca experiencia en el desarrollo de modelos en atención primaria en salud mental, motivo por el cual en el Instituto Mexicano de Psiquiatría Ramón de la Fuente se estructuró un modelo basado en evidencias científicas probadas en otros lugares. El modelo propuesto se fundamentó en el trabajo colaborativo entre el equipo de salud (médico general, enfermera y trabajadora social) y el especialista (psiquiatra) quien apoya y acompaña al equipo de salud en la detección temprana y manejo de casos en el primer nivel1, 2.

En la primera fase del Modelo de atención colaborativa se aplicó un instrumento de tamizaje K-103 a las personas que acudieron a la consulta externa de 2 centros de salud de la Jurisdicción Coyoacán del Distrito Federal. Los sujetos con K-10 de 21 puntos, eran valorados por el médico tratante para diagnóstico e inicio de tratamiento. Las sesiones para el trabajo colaborativo con la participación del equipo de salud y el psiquiatra (o el residente de psiquiatría) se programaron semanalmente. Los tratamientos propuestos fueron los siguientes: farmacológico, apoyo psicológico y psicoeducación.

Los participantes fueron 6 médicos en servicio social, 15 médicos generales adscritos a los centros de salud, 9 residentes del tercer año de la especialidad en psiquiatríaa y un psiquiatra. Debido a la poca participación de los médicos generales, se estructuró una entrevista con preguntas abiertas sobre temas de salud mental, estigma, así como el papel que desempeñan en la atención y tratamiento de estos pacientes.

Después de un año y medio de trabajo los resultados que obtuvimos fueron que del total de las personas encuestadas, el 47,7% fueron posibles casos, se valoraron solamente a 87 personas (23%), y se corroboró el diagnóstico en 43 (51%). De las sesiones de trabajo colaborativo programadas, solo se desarrollaron la mitad. Los motivos por los que los médicos generales no participaron en el trabajo fueron la falta de tiempo debido a la gran carga de trabajo, situación que fue corroborada por el equipo de trabajo, ya que atienden entre 18 a 20 pacientes por día, además del tiempo que ocupan en llenar los formatos correspondientes. Esta situación, según los médicos es una razón suficiente, por la que no están dispuestos a trabajar en proyectos alternativos. La comunicación entre el equipo y los directivos no es efectiva; en uno de los centros el liderazgo es autoritario, poco motivador y sin posibilidad de que los miembros generen iniciativas. Sin embargo, el médico de servicio social está dispuesto a colaborar, es comprometido y apoya las actividades en las que los médicos generales no lo hacen.

Las principales barreras que encontramos para el desarrollo del modelo fueron: problemas de organización, normatividad excesiva, falta de comunicación en el equipo de salud, mala coordinación para el abasto de medicamentos, falta de recursos en la institución y estigma hacia la enfermedad mental.

En virtud de la saturación de los servicios de salud en la atención de personas con algún trastorno mental, así como su alta prevalencia y baja letalidad, y la comorbilidad con otros padecimientos médicos, existe una alta demanda de recursos humanos y financieros que ponen en situaciones de alerta al primer nivel de atención4, de ahí la importancia de proponer modelos alternativos en donde se analicen no solo aspectos técnicos, sino también los procesos administrativos que en última instancia son los que impiden el desarrollo y buen funcionamiento de los mismos. Esto permitirá seleccionar alternativas viables para que en México se pueda cumplir con el objetivo de la atención primaria: «ser la pieza clave para ampliar la cobertura en la atención de los pacientes con algún trastorno mental»2.

Agradecimientos

Agradecemos a los residentes: José Antonio Jasso Molina, Iván Dersu Vargas Cardoso, Kitzia Valeria Ruíz Navarro; al Psic. Gerardo Obregón Hernández, y a los alumnos Alejandra Solís Flores y Eduardo Carballar Alvarado, así como a todos los trabajadores y autoridades de los centros de salud, su colaboración desinteresada en el desarrollo de este trabajo.

El estudio fue aprobado por el Comité de Ética e Investigación del Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente.


a El residente de psiquiatría realiza una rotación de 3 meses en el servicio de salud mental de uno de los centros de salud.

Autor para correspondencia. vargast@imp.edu.mx

Bibliografía

1.Gask L, Sibbald B, Creed F. Evaluating models of working at the interface between mental health services and primary care. Br J Psychiatry. 1997; 170:6-11.
Medline
2.Bower P, Gilbody S. Managing common mental health disorders in primary care: conceptual models and evidence base. BMJ. 2005; 330:839-42.
Medline
3.Vargas BE, Villamil V, Rodríguez C, Pérez J, Cortés J. Validación de la escala Kessler (K-10) en la detección de depresión y ansiedad en el primer nivel de atención. Propiedades psicométricas. Salud Mental. 2011; 34:323-31.
4.Gómez-Dantés H, Castro MV, Franco-Marina F, Bedregal P, Rodríguez-García J, Espinoza A, et al. La carga de la enfermedad en países de América Latina. Salud Publica Mex. 2011; 53(Suppl 2):S72-7.
Medline