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doi: 10.1016/j.hipert.2011.05.004

Carga epidemiológica y económica de la hipertensión arterial en pacientes con síndrome metabólico en España: un modelo basado en la prevalencia

Epidemiological and economic burden of arterial hypertension in patients with metabolic syndrome in spain: a prevalence-based model

C. Piñol a, , E. Alegría b, S. Langham c

a Departamento de Acceso al Mercado, Bayer Healthcare, Barcelona, España
b Servicio de Cardiología, Policlínica Gipuzkoa, San Sebastián, España
c Independent Health Economist, Manchester, Reino Unido

Palabras Clave

Coste de la enfermedad. Prevalencia. Hipertensión arterial. Síndrome metabólico.

Keywords

Cost of illness. Prevalence. Hypertension. Metabolic syndrome.

Resumen

Introducción

La presencia del síndrome metabólico en pacientes hipertensos aumenta significativamente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y mortalidad. El objetivo fue calcular la carga epidemiológica y económica del síndrome metabólico en pacientes hipertensos para el Sistema Nacional de Salud español en 2008 y 2020.

Material y métodos

Modelo de coste de la enfermedad basado en la prevalencia según grupo de edad, sexo y riesgo. Se utilizaron datos publicados sobre prevalencia, patrones de tratamiento, incidencia de mortalidad y episodios cardiovasculares, prevalencia de diabetes tipo 2 y costes del manejo, estimaciones de población y grupos de riesgo y del crecimiento futuro.

Resultados

La prevalencia de la hipertensión arterial con síndrome metabólico en la población general fue del 11% en 2008 y del 22% según la estimación para 2020. La proporción de hipertensos con síndrome metabólico fue del 23% en 2008 y del 45% en 2020. La incidencia de episodios cardiovasculares y mortalidad fue dos veces superior en pacientes hipertensos con síndrome metabólico frente a hipertensos sin SM y la prevalencia de diabetes tipo 2 fue casi seis veces superior. La carga económica en 2008 ascendió a 1.909 millones de euros en 2008 para los pacientes con síndrome metabólico.

Conclusión

Los pacientes con síndrome metabólico representan casi la cuarta parte de la población hipertensa, pero generan casi la mitad de los costes. La carga económica probablemente se incrementará en el futuro por el envejecimiento de la población y el aumento de la prevalencia de los componentes del síndrome metabólico.

Artículo

Introducción

La carga de la hipertensión arterial (HTA) en España es elevada; en los estudios se estima una prevalencia del 40%1, 2, 3 aproximadamente. Los pacientes con HTA suelen presentar otros factores de riesgo cardiovasculares, algunos de ellos englobados en el concepto de síndrome metabólico (SM)4. La acumulación de factores de riesgo como obesidad, dislipidemia, hipertrigliceridemia e intolerancia a la glucosa en un mismo individuo hipertenso supone un aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular (CV), diabetes tipo 2 (DM2) y mortalidad5, 6, 7, 8. La investigación demuestra que, en los pacientes hipertensos, la presencia del SM duplica el riesgo relativo de enfermedad CV9, 10, 11, 12 y triplica el riesgo relativo de DM213.

La evidencia indica que está aumentando en España la prevalencia de los factores de riesgo14. La prevalencia del SM en la población general oscila entre el 10 y el 28%, según el grupo de la población estudiada y los criterios diagnósticos aplicados1, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23. Los factores de riesgo específicos del SM incluyen edad, sexo, obesidad, actividad física, nivel educativo y actividad laboral1, 15, 20, 21. La aparición de SM en hipertensos es más probable que en sujetos normotensos22, 23 y la prehipertensión arterial se asocia a un incremento de 5 veces el riesgo de presencia de SM22. Por tanto, la prevalencia del SM es mayor en hipertensos que en la población general y oscila entre el 30 y el52%22, 24, 25, 26, 27. Los estudios demuestran que, en comparación con hipertensos sin SM, aquellos con SM presentan cifras tensionales superiores y un peor control de la presión arterial24, 28.

Se conoce relativamente poco sobre la carga epidemiológica del SM en pacientes hipertensos en España y no se dispone de datos sobre la carga económica. Los estudios internacionales, no limitados a la población hipertensa, indican que la presencia del SM eleva significativamente los costes sanitarios directos e indirectos29, 30.

El objetivo de este proyecto fue evaluar la carga epidemiológica y económica de la HTA en pacientes con SM en España, para estimar los costes anuales actuales (2008) y futuros (2020) de la enfermedad y evaluar el efecto que tendrán las consecuencias del SM (DM2 y episodios CV).

Material y métodos Descripción del modelo

Se desarrolló un modelo basado en la prevalencia de la HTA desde la perspectiva del Sistema Nacional de Salud (SNS) español (Figura 1). El SM se definió de acuerdo con los criterios modificados del National Cholesterol Education Program Adult Treatment Panel III, (ATP-III) donde se clasificaba como SM si se detectaban tres de cinco criterios diagnósticos: obesidad abdominal (cintura: hombres>102cm; mujeres>88cm), HTA (≥140/90mmHg), lipoproteínas de alta densidad (HDL) bajas (hombres<40mg/dL; mujeres<50mg/dL), hipertrigliceridemia (≥150mg/dL) e intolerancia a la glucosa (≥110mg/dL o DM conocida)31. Se modificaron los criterios relacionados con la presión arterial (≥140/90mmHg)32 y se incluyó en la definición de intolerancia a la glucosa la presencia de DM2. Se incluyó a todos los hipertensos españoles mayores de 20 años. El riesgo se estratificó en dos grupos: hipertensos e hipertensos con SM (presencia de al menos otros dos criterios del ATP-III en un hipertenso) y, después, en cinco categorías de riesgo: pacientes con HTA, HTA más otro criterio del ATP-III, HTA más dos criterios, HTA más tres criterios e HTA más cuatro criterios (Figura 1).

Esquema del modelo de carga de enfermedad. SM: síndrome metabólico.

Figura 1. Esquema del modelo de carga de enfermedad. SM: síndrome metabólico.

Para establecer los grupos de riesgo, el modelo combinó los datos demográficos de la población en 2008 y de cada año hasta 2020 con los distintos componentes del SM y las tasas de prevalencia de HTA estructuradas por edad (20-39, 40-49, 50-59, 60-69, más de 70) y sexo. Para cada grupo se estimaron las consecuencias de la HTA en los pacientes tratados y no tratados y se incluyó la incidencia de episodios CV y la prevalencia de la DM2. Para el grupo tratado, el modelo aplicó los patrones de prescripción actuales de las cinco clases principales de antihipertensivos, tanto en monoterapia como en tratamiento combinado y tuvo en cuenta la tasa de adherencia diferencial y el riesgo relativo de incidencia de DM entre las distintas clases. Se calcularon los costes directos de la medicación antihipertensiva, las consultas médicas relacionadas con la HTA, la DM2 y los episodios CV (Tabla 1).

Tabla 1. Coste unitario anual medio

  Coste (2008, euros) Fuente
Coste anual de los fármacos:   IMS Health 2007
Diuréticos: monoterapia; tratamiento combinado 41,17; 133,07  
Betabloqueantes: monoterapia; tratamiento combinado 45,71; 64,35  
Calcioantagonistas: monoterapia; tratamiento combinado 128,75; 147,40  
IECA: monoterapia; tratamiento combinado 60,12; 103,91  
ARAII: monoterapia; tratamiento combinado 234,26; 248,51  
 
Coste médico anual: 109 Rovira, 1992 48
Coste anual por episodios cardiovasculares:   Mullins, 2004 49
IM: ambulatorio; hospital 1.505; 9.664  
ICC: ambulatorio; hospital 1.505; 5.254  
AI: ambulatorio; hospital 1.505; 5.254  
Accidente cerebrovascular: ambulatorio; hospital 9.268; 3.723  
Coste anual por diabetes tipo 2: 1.160 Jonsson, 2002 50

AI: angina inestable; ARAII: antagonistas de los receptores de la angiotensina II; ICC: insuficiencia cardiaca congestiva; IECA: inhibidores de la enzima convertidora de la angiotensina; IM: infarto de miocardio.

Predicción del crecimiento hasta 2020

Se aplicaron tasas de crecimiento anual según tasas de prevalencia estratificadas por edad y sexo en cada componente del SM. Las proyecciones de población futura se obtuvieron del Instituto Nacional de Estadística español. Las tasas se obtuvieron de la bibliografía existente o de una evaluación multianual de estas variables realizada a partir de la base de datos de uso público de la United States National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES) (1999-2006)33. Las tasas de crecimiento anual empleadas en el modelo para derivar el crecimiento de la prevalencia hasta el 2020 fueron del 1, 4,1, 1,01, 0,40 y 3,60% para HTA, obesidad abdominal, hipertrigliceridemia, HDL baja e intolerancia a la glucosa, respectivamente.

Datos de prevalencia

Para calcular el tamaño de la población en cada grupo de riesgo se utilizaron datos sobre la prevalencia de la HTA y los otros componentes del SM en hipertensos y la probabilidad de aparición de las distintas combinaciones de componentes en cada subgrupo de edad y sexo. La proporción de población hipertensa se obtuvo a partir de un estudio epidemiológico34 que proporcionó datos de prevalencia muy recientes divididos en subgrupos por sexo y edad apropiados. Sin embargo, debido a las limitaciones geográficas del estudio, se comparó con tres estudios más antiguos que incluían datos nacionales2, 3, 22. Se reveló una buena concordancia entre las estimaciones de los estudios nacionales y del utilizado en el modelo.

La proporción de población hipertensa con obesidad abdominal, hipertrigliceridemia, HDL baja e intolerancia a la glucosa se obtuvo a partir de un estudio español con 12.954 pacientes hipertensos24. Este estudio se eligió entre solo cinco referencias identificadas sobre la prevalencia del SM en la población española con HTA22, 25, 26, 28. El artículo de Barrios et al.24 fue el único que presentaba la prevalencia de todos los componentes del SM en pacientes hipertensos; además, estaba actualizado, abarcaba una extensa área geográfica, aplicaba la definición del SM del APT-III e incluía a hombres y mujeres mayores de 18 años.

La probabilidad de cada combinación de componentes del SM en distintos subgrupos de edad y sexo se calculó a partir de la NHANES33.

Tratamiento antihipertensivo

La población del modelo se dividió en subgrupos de pacientes tratados y no tratados. A partir del estudio de Pérez-Fernández et al.34 se obtuvo la población hipertensa que había recibido tratamiento. En el grupo tratado, la proporción de pacientes tratados con cada clase de fármaco se calculó a partir de un análisis de los datos de IMS Health correspondientes a los antihipertensivos. Se asumió que los patrones de tratamiento no cambiaban con el tiempo. El grupo tratado se subdividió en tres grupos de pacientes: continuaron el tratamiento inicial durante todo el año (continuaron), interrumpieron el tratamiento antes de un año (interrumpieron) y continuaron con el tratamiento durante todo el año, pero cambiaron de tratamiento (cambiaron). Se asumió que la tasa de continuación del modelo fue del 70%, teniendo en cuenta tanto la escasa adherencia terapéutica general a largo plazo35 como que la mayor parte de la población hipertensa del modelo presentaba HTA establecida y una pequeña proporción eran nuevos usuarios y reinicios (habían abandonado un tratamiento y lo habían iniciado nuevamente). La investigación demuestra que los índices de interrupción del tratamiento son muy superiores durante el primer año posterior al diagnóstico y después se reducen36, de modo que los índices de continuación son superiores en pacientes con HTA establecida37 que en pacientes que acaban de iniciar el tratamiento antihipertensivo38. Además, los índices de adherencia a los antihipertensivos más antiguos son inferiores comparados con los más recientes. Como consecuencia, la tasa de continuación del 70% se ponderó en función de la clase de fármaco18, 38, 39. Las tasas de cambio también varían según el fármaco38.

El tratamiento con los antihipertensivos más antiguos ha demostrado un aumento del riesgo de progresión a DM relacionado con el tratamiento, mientras que los más modernos reducen este riesgo40. La odds ratio publicada40 se aplicó a las distintas clases de fármacos para calcular la incidencia de DM.

Consecuencias de la enfermedad

Se ha demostrado que el SM en hipertensos aumenta la incidencia de episodios CV41 y nuevos casos de DM27.

El modelo incluyó cinco criterios de valoración CV (infarto de miocardio, insuficiencia cardiaca congestiva, angina inestable, accidente cerebrovascular y muerte). Sus riesgos relativos en la población no tratada se aplicaron a todos los grupos de riesgo y, se ajustaron en la población tratada según el impacto del tratamiento sobre los episodios CV incidentes. Los factores de multiplicación de riesgo relacionados con el tratamiento o la ausencia de tratamiento también se calcularon11, 41, 42, 43, 44, 45, 46.

El modelo también incluyó a todos los pacientes con DM2, dado que una proporción de pacientes con intolerancia a la glucosa ya habría progresado a DM2. Como existían pocos datos españoles sobre prevalencia de DM2 en la población hipertensa con intolerancia a la glucosa se calcularon a partir de la NHANES33 y de una base de datos alemana de uso público47. Se asumió que el 36,66% de hombres y el 42,98% de mujeres del grupo con intolerancia a la glucosa presentarían DM2.

Uso de recursos

Se adoptó la perspectiva del SNS y se incluyeron los costes de los antihipertensivos, los costes médicos y los costes asociados al tratamiento de la DM y los episodios CV. Los costes se presentaron en euros de 2008. Los costes en años futuros no se descontaron en el modelo del caso base.

Los costes anuales de los antihipertensivos de cada clase terapéutica se calcularon a partir de los datos de IMS Health 2007 (precio de venta del laboratorio). El coste anual de los fármacos por paciente se dividió en tres categorías; continuaron, interrumpieron y cambiaron. A los que continuaron, el coste correspondió al tratamiento anual total. A los que interrumpieron y los que cambiaron, se les aplicó un factor de multiplicación38 a los costes anuales para discriminar que, en el primer caso, no se incluía el coste anual completo del tratamiento y, en el segundo caso, se incluía el coste anual del tratamiento y un coste adicional por el cambio de tratamiento.

Los costes médicos, que incluyen los costes asociados a las consultas por revisión y evaluación de la medicación antihipertensiva, se calcularon a partir de la bibliografía48. Los costes CV hacen referencia al coste asociado al tratamiento del infarto de miocardio, insuficiencia cardiaca congestiva, angina inestable y accidente cerebrovascular. El coste anual medio incluyó tanto la atención ambulatoria como las hospitalizaciones de cada episodio49. En cuanto a la DM, incluimos los costes asociados a su tratamiento y a las complicaciones no CV relacionadas50.

Análisis

El modelo se creó en Access, donde se generaron los costes y los datos epidemiológicos que posteriormente se exportaron a Excel para su análisis. Para abordar la incertidumbre alrededor de la media en la estimación del coste global de la enfermedad, se realizaron análisis de sensibilidad unifactoriales, en los que se modificaba un factor cada vez y los factores restantes se mantenían según el caso base51. Se evaluó el impacto del coste de la enfermedad incluyendo únicamente la DM2 incidente (no la prevalente), asumiendo que el 58% de los pacientes hipertensos recibían tratamiento, variando la tasa de continuación, el coste de los fármacos, los costes por episodios CV y el coste de la DM2 +/–20% y aplicando una tasa de descuento del 3% a los costes futuros.

Resultados Prevalencia

En 2008, la prevalencia de la HTA fue del 45%. Poco menos de la cuarta parte de esta población (23%) cumplía los criterios de SM del APT-III (Tabla 2), por lo que la prevalencia anual en la población general española con HTA y SM fue del 11%. La prevalencia de HTA con SM fue ligeramente mayor en mujeres que en hombres y aumentaba significativamente con la edad (Figura 2). Según nuestros resultados se estimó que en 2020 la prevalencia de HTA se elevará al 49% y la proporción de población hipertensa con SM se aproximará a la mitad (45%). Esto supondrá una prevalencia anual del 22% en la población general hipertensa con SM.

Tabla 2. Proporción y número total de la población hipertensa en cada uno de los siete grupos de riesgo

  Población hipertensa en cada grupo de riesgo Proporción en cada grupo de riesgo (%)
  2008 2020 2008 2020
Hipertensión arterial con SM 2.968.000 7.873.000 23 45
Hipertensión arterial sin SM 10.188.000 9.688.000 77 55
Hipertensión arterial sin ningún componente del SM 5.821.000 4.060.000 44 23
Hipertensión arterial con otro de los componentes del SM 4.367.000 5.627.000 33 32
Hipertensión arterial con otros dos componentes del SM 1.916.000 4.104.000 15 23
Hipertensión arterial con otros tres componentes del SM 798.000 2.559.000 6 15
Hipertensión arterial con otros cuatro componentes del SM 253.000 1.211.000 2 7

SM: síndrome metabólico.

Prevalencia en la población general española de pacientes hipertensos con síndrome metabólico en 2008 por edad y sexo.

Figura 2. Prevalencia en la población general española de pacientes hipertensos con síndrome metabólico en 2008 por edad y sexo.

La Tabla 2 muestra como a medida que la proporción de pacientes con HTA y SM aumente, se reducirá la proporción de población solo hipertensa o con HTA y un criterio de SM y aumentará la proporción de pacientes hipertensos con dos, tres o cuatro criterios ATP-III.

Los criterios APT-III más comúnmente asociados a la HTA en 2008 fueron la obesidad abdominal (40%) y la hipertrigliceridemia (31%), y en menor proporción, la intolerancia a la glucosa (24%) y la HDL baja (19%). Se prevé que los criterios de SM aumentarán en pacientes hipertensos, con mayor aumento en los casos de intolerancia a la glucosa que alcanzarán el 43% en 2020. También se prevé un aumento de la prevalencia de obesidad abdominal, hipertrigliceridemia y HDL baja en un 57, 36 y 21%, respectivamente.

Mortalidad, episodios cardiovasculares y diabetes mellitus tipo 2

La incidencia anual de mortalidad en la población hipertensa con SM fue de 14.800 casos (2,7 episodios por 1.000) en 2008, casi el doble que en hipertensos sin SM (1,5 por 1.000) (Tabla 3). Además, se produjeron 74.590 episodios CV (25 por 1.000) en pacientes hipertensos con SM, casi el doble que en hipertensos sin SM (13 por 1.000). La incidencia aumentó proporcionalmente con el número de criterios de SM adicionales.

Tabla 3. Incidencia anual de mortalidad, episodios cardiovasculares y prevalencia de la diabetes tipo 2 en pacientes hipertensos por grupo de riesgo

Grupo de riesgo Población en grupo de riesgo N.° de episodios Tasa de episodios por 1.000
Incidencia anual de mortalidad      
SM      
2.968.000 14.800 2,74
No 10.188.000 8.150 1,45
Componentes del SM:      
0 5.821.000 7.750 1,33
1 4.367.000 7.060 1,62
2 1.916.000 4.740 2,47
3 798.000 2.280 2,85
4 253.000 1.130 4,47
 
Incidencia anual de episodios cardiovasculares      
SM      
2.968.000 74.590 25,13
No 10.188.000 134.030 13,16
Componentes del SM:      
0 5.821.000 68.730 11,81
1 4.367.000 65.290 14,95
2 1.916.000 43.800 22,86
3 798.000 20.530 25,47
4 253.000 10.260 40,47
Prevalencia anual de diabetes tipo 2      
SM      
2.968.000 834.450 281,10
No 10.188.000 515.050 50,60
Componentes del SM:      
0 5.821.000 0 0,00
1 4.367.000 515.050 117,90
2 1.916.000 413.320 215,70
3 798.000 273.390 342,40
4 253.000 147.750 582,90

SM: síndrome metabólico.

La prevalencia anual de DM2 en pacientes hipertensos con SM fue de 834.450 (281 por 1.000), 5,5 veces más elevada que en los pacientes solo hipertensos (Tabla 3). La prevalencia aumentó con el número de criterios de SM.

Carga económica

La Tabla 4 muestra la carga económica anual de la HTA en pacientes con y sin SM en 2008 y 2020. Esta ascendió a 1.909 millones de euros en 2008 para los pacientes con SM y la previsión es de 5.328 millones en 2020. En 2008, la DM2 y los episodios CV supusieron el 34 y el 43%, respectivamente, de los costes anuales totales por HTA (Figura 3). De los costes totales, menos de la mitad se relacionaron con pacientes hipertensos con SM. Se prevé un aumento del 65% en esta proporción en 2020 Tabla 5.

Tabla 4. Coste anual de la hipertensión arterial (en millones de euros) por presencia y ausencia de síndrome metabólico

Componente de coste 2008 2020    
Costes anuales (en millones de euros) Costes anuales (en millones de euros) Ausencia Presencia Ausencia
 
Fármaco 116 397 301 384
Médico 126 432 333 412
Enfermedad cardiovascular 699 1.256 1.952 1.240
Diabetes tipo 2 968 597 2.743 816
Total (incluida diabetes) 1.909 2.683 5.328 2.852
Total (excluida diabetes) 941 2.086 2.586 2.036

Proporción de los costes por tratamiento médico, fármacológico, episodio cardiovascular y diabetes tipo 2 en relación con el coste anual de la hipertensión arterial en España (2008).

Figura 3. Proporción de los costes por tratamiento médico, fármacológico, episodio cardiovascular y diabetes tipo 2 en relación con el coste anual de la hipertensión arterial en España (2008).

Tabla 5. Análisis de sensibilidad, coste anual de la hipertensión arterial en presencia y ausencia de síndrome metabólico

Variable Millones de euros
Basal  
Presencia 1.908
Ausencia 2.683
 
Diabetes tipo 2; solo se incluye la diabetes tipo 2 incidente  
Presencia 1.050
Ausencia 2.115
 
Proporción tratada; se asume que el 58% de los pacientes hipertensos recibieron tratamiento en España  
Presencia 2.010
Ausencia 3.058
 
Tasa de continuación; variación +/20% por encima/debajo de la media  
+ 20% presencia 1.913
+ 20% ausencia 2.707
– 20% presencia 1.898
– 20% ausencia 2.635
 
Costes; variación +/20% por encima/debajo de la media  
 
Costes farmacológicos  
+ 20% presencia 1.928
+ 20% ausencia 4.329
– 20% presencia 1.886
– 20% ausencia 2.603
 
Costes de enfermedad cardiovascular  
+ 20% presencia 2.049
+ 20% ausencia 2.934
– 20% presencia 1.769
– 20% ausencia 2.431
 
Costes de diabetes tipo 2  
+ 20% presencia 2.102
+ 20% ausencia 2.803
– 20% presencia 1.715
– 20% ausencia 2.564

El coste anual medio por paciente hipertenso fue casi el triple en pacientes con SM que sin él y aumentó proporcionalmente de 192 euros en pacientes con solo HTA a 1.137 euros en pacientes con los cinco criterios diagnósticos del APT-III (Figura 4).

Coste medio anual (euros) por paciente hipertenso según el número de componentes del síndrome metabólico (2008).

Figura 4. Coste medio anual (euros) por paciente hipertenso según el número de componentes del síndrome metabólico (2008).

Análisis de sensibilidad

En los análisis de sensibilidad (Tabla 4), el coste anual total de la HTA con y sin SM no varió sustancialmente en relación con el caso base, al incluir solo casos de DM incidente en lugar de casos prevalentes. Se produjo un mayor grado de variación en los costes totales cuando los costes por episodios CV y por DM2 variaron +/–20% que al variar las tasas de continuación y los costes de los fármacos. El efecto de la aplicación de una tasa de descuento del 3% a los costes futuros supuso en 2020 una reducción del coste anual total de la HTA de 8.180 a 5.737 millones de euros.

Discusión

Mediante el uso de los criterios diagnósticos modificados de SM del APT-III, este estudio muestra una elevada prevalencia de pacientes hipertensos con SM en España, que constituyen aproximadamente una cuarta parte de la población con HTA y casi la mitad de los costes. Este incremento del coste sanitario se atribuirá al aumento de los episodios CV y los casos de DM2. El coste medio anual por paciente con SM es el triple que sin SM y dichos costes aumentan proporcionalmente con el número de componentes adicionales del SM presentes. El tratamiento de la HTA (tiempo del médico y antihipertensivos) supuso menos del 15% de los costes totales en este grupo de pacientes de alto riesgo. Con el envejecimiento de la población, la prevalencia de cada componente del SM probablemente se incrementará paulatinamente, agravando todavía más la carga epidemiológica y económica.

Pese a que existen numerosos estudios acerca de la prevalencia de la HTA en la población, la prevalencia conjunta de SM e HTA ha sido menos estudiada. La evidencia actual indica que la prevalencia en la población general europea se aproxima al 8 y al 13%22, 23, 52, lo que concuerda con el 11% de este estudio.

Al igual que ocurre en todos los modelos, en este existen limitaciones. Utilizamos tasas de crecimiento compuesto anual para prever el crecimiento de la prevalencia hasta 2020. También dispusimos de algunos datos históricos sobre las tasas de crecimiento procedentes de otro modelo33. Sin embargo, dichas investigaciones se basan principalmente en cambios demográficos y no tienen en cuenta el potencial efecto de las recomendaciones para reducir el riesgo de aparición de uno de los cinco componentes del SM. En el modelo se asumió que las tasas de crecimiento se mantendrían estables con el paso del tiempo, sin tener en cuenta el efecto que las campañas sanitarias de concienciación pueden tener en la reducción de las tasas de prevalencia. No obstante, el aumento de la obesidad en España53 puede contrarrestar este efecto, ya que la obesidad está vinculada al aumento de la prevalencia de DM2 e HTA54. Con la limitada información existente sobre el impacto de estos factores en las tasas de prevalencia, no es posible estimar hasta qué punto se anularán entre sí. Sin embargo, el método de predicción del crecimiento usado sí tiene en cuenta el envejecimiento de la población, que probablemente será la principal causa del incremento de la prevalencia.

Este modelo solo consideró los costes sanitarios, ya que se realizó desde la perspectiva del SNS español. Desde una perspectiva social, también deberían considerarse los costes relativos a la pérdida de productividad por morbilidad o mortalidad prematura. Los datos indican que las estimaciones de costes realizadas deberían multiplicarse como mínimo por 1,2855 y como máximo por 1056 para incluir los costes indirectos. Un estudio español indicó que los costes indirectos suponían el 50% de los costes totales57. El modelo asumió que los patrones de prescripción no cambiaban con el tiempo. Es probable que, a medida que la prevalencia del SM aumente, se extienda el uso de nuevos antihipertensivos24.

La información del presente estudio puede ser útil porque informa sobre cuánto gasta el SNS español actualmente (y probablemente en el futuro) en esta enfermedad, identifica los grupos de riesgo de la población hipertensa en los que el gasto es mayor y, resalta los componentes de coste que más contribuyen a dicha carga económica. El modelo evidencia que la presencia del SM aumenta significativamente los costes en atención sanitaria y que estos se incrementan con el número de componentes del SM. También demuestra que el aumento de los costes se debe al incremento de enfermedad CV y DM2, que producen la mayoría de los costes en estos pacientes.

El principal objetivo del tratamiento antihipertensivo ha sido reducir la presión arterial y prevenir su morbimortalidad asociada. Diferentes fármacos han demostrado su eficacia para reducir la presión arterial58. Sin embargo, debido a sus diferentes mecanismos de acción, algunos grupos farmacológicos ofrecen mayores beneficios a distintos subgrupos de pacientes32, 58, 59.

Se precisan tratamientos antihipertensivos que controlen eficazmente la presión arterial, con una adherencia adecuada y una reducción del riesgo de DM y de episodios CV y sus costes asociados. La evidencia indica que los nuevos antihipertensivos se asocian a una reducción del riesgo de DM incidente40, una mayor adherencia terapéutica36, 38, 60 y reducción del riesgo del primer episodio CV o diabético relacionado con la HTA60, por ello se recomiendan como tratamiento de elección en pacientes con SM en las directrices europeas32, 61.

Los nuevos antihipertensivos son más caros que los clásicos. Sin embargo, algunos costes se equilibrarán gracias a la reducción de los episodios CV y los nuevos casos de DM2. La magnitud de este ahorro depende del grupo de riesgo. La reducción de la incidencia de los episodios CV y de DM2 (y sus costes asociados), será mayor en los pacientes con HTA y los otros cuatro componentes del SM que en los pacientes que solo presentan HTA. Los análisis de rentabilidad que evalúan los resultados y costes a largo plazo deberán demostrar los beneficios derivados del uso de los nuevos antihipertensivos en lugar de los clásicos en pacientes con HTA y SM. Los ARAII y los IECA ya han demostrado su rentabilidad en pacientes con mayor riesgo de DM e insuficiencia cardiaca58. En España, estos nuevos antihipertensivos suponen un ahorro de costes en pacientes de alto riesgo45, por lo que su uso en pacientes con SM, probablemente, proporcionará una rentabilidad favorable en comparación con los fármacos clásicos.

En conclusión, la cuarta parte de la población hipertensa española presenta SM, que genera casi la mitad de los costes. Los costes aumentarán en el futuro por el envejecimiento de la población y el aumento de la prevalencia del SM. Los nuevos antihipertensivos han demostrado una mayor adherencia y una reducción del riesgo de DM incidente y del primer episodio CV, lo que los convierte en el tratamiento de elección para este grupo de pacientes de alto riesgo. La adopción de políticas sanitarias destinadas a incrementar el uso de antihipertensivos más modernos probablemente ofrecerá mayores beneficios económicos a largo plazo a los servicios sanitarios y mejorará la calidad de vida de los pacientes.

Financiación

Bayer Healthcare.

Conflicto de intereses

Carme Piñol es empleada de Bayer Healthcare. Sue Langham fue remunerada por Bayer Healthcare para la realización de este estudio. Eduardo Alegría no tiene conflicto de intereses en este estudio.

Recibido 12 Enero 2011
Aceptado 24 Mayo 2011

Autor para correspondencia. carme.pinol@bayer.com

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