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doi: 10.1016/S1889-1837(09)71178-X

Estudio sobre el grado de adecuación de la medida de la presión arterial en las oficinas de farmacia de la provincia de Albacete a los procedimientos estándar

Study on the degree of adaptation of blood pressure measurements in pharmacies in the province of Albacete (Spain) to the standard procedures

H Martínez-Herrero a, M I Porras-Gallo b

a Oficina de Farmacia, Albacete, España
b Departamento de Ciencias Médicas, Facultad de Medicina de Albacete, Universidad de Castilla-La Mancha, Albacete, España

Palabras Clave

Medida de la presión arterial; Oficina de farmacia; Adecuación

Keywords

Blood pressure measurement; Community pharmacy services; Adaptation

Resumen

Objetivos: Determinar el grado de adecuación de las determinaciones de la presión arterial que actualmente se llevan a cabo en las oficinas de farmacia de la provincia de Albacete a los procedimientos estándar, a fin de estimar su utilidad actual como centros de cribado y detección de posibles hipertensos, así como en el seguimiento de pacientes con hipertensión arterial diagnosticada. Conocer las posibles carencias técnicas y/o de equipamiento de las oficinas de farmacia y estimar el coste que supondría adecuar el equipamiento y las habilidades en todas las oficinas de farmacia de la provincia para situarlas en posición de cumplir con garantía de calidad esta función sanitaria de detección y control de la hipertensión arterial. Método: Se confeccionó una encuesta diseñada para establecer si los aparatos y las técnicas utilizados en la medida de la presión arterial en las oficinas de farmacia se corresponden con los recomendados por la comunidad científica. Dicha encuesta fue enviada a las oficinas de farmacia de la provincia de Albacete. Los resultados se procesaron estadísticamente. Resultados: Se obtuvieron 85 respuestas. Aunque el 94,1% de las oficinas de farmacia toman la presión arterial a los clientes que lo solicitan, solamente el 11,3% realiza la medida de acuerdo con las recomendaciones. La inversión necesaria para optimizar el equipamiento y la metodología que permitan realizar medidas válidas de presión arterial en las oficinas de farmacia de la provincia tendría un coste menor de 80 euros anuales. Conclusiones: La casi totalidad (94,1%) de las oficinas de farmacia de la provincia de Albacete realizan de manera sistemática la determinación de valores de presión arterial a sus usuarios. Sin embargo, sólo una minoría (11,3%) la realiza con las garantías de precisión y exactitud requeridas. La inversión necesaria para optimizar el equipamiento y la metodología que permitan realizar medidas válidas de presión arterial en las oficinas de farmacia de la provincia tendría un coste medio por oficina despreciable comparado con el coste-efectividad por año de vida ganado del tratamiento de la hipertensión arterial. En consecuencia, resultaría sanitariamente muy rentable cualquier iniciativa encaminada a lograr este objetivo.

Abstract

Aims: The primary objective of this study were to determine the degree of accuracy of arterial pressure measurements currently performed in the community pharmacies of the province of Albacete (Spain) regarding the standard procedures in order to estimate their current utility as screening centers and for detection of people with possible high blood pressure (HBP) as well as in the follow-up of patients with a HBP diagnosis. In addition, it is aimed to know the possible technique and equipment deficiencies of the pharmacies and to estimate what the cost would be to adapt the equipment and the skills of the pharmacies in the province so that they would be able to fulfill the health care of detection and control of high blood pressure with assurance of quality. Methods: A survey was designed to establish if the equipment and skills used to measure blood pressure (BP) in the pharmacies are in line with scientific community recommendations. This survey was sent to all of the community pharmacies (CF) of the province. The results were statistically processed. Results: Eighty-five responses were obtained. Although 94% of the CF measure their client¿s BP on demand, only 11.3% do so in accordance with the recommendations. The investment needed to use the equipment and methodology the best in order to make valid measures of BP in the pharmacies of the province would be less than 80 euro per year. Conclusions: Almost all (94.1%) of the pharmacies of Albacete province routinely measure their user¿s BP values. Nevertheless, only a minority (11.3%) measure the blood pressure with the required exactness and accuracy. The necessary investment to improve the equipment and the methodology to perform valid blood pressure measurements in the province pharmacies would have a mean cost per pharmacy that allow to make valid measures of arterial pressure in the community pharmacies of the province would have a very insignificant cost compared with the cost-effectiveness for year of life gained from the treatment of HBP. Consequently, any initiative aimed at this would be profitable health wise.

Artículo

Introducción

A pesar de todas las evidencias y las recomendaciones de los expertos, las sociedades científicas y las autoridades sanitarias, y aunque en los últimos años se ha avanzado en el diagnóstico y el control de la hipertensión arterial (HTA), los resultados distan mucho de ser satisfactorios. En España, el grado de conocimiento del tratamiento farmacológico de la HTA en la población general es moderadamente alto, pero el control es escaso. Se estima que de cada 100 hipertensos, sólo 65 están diagnosticados y, de ellos, únicamente 15 están adecuadamente controlados1-10.

En subpoblaciones especiales de riesgo cardiovascular, como los diabéticos, pacientes renales o con enfermedad cardiovascular, el grado de control de la HTA es todavía menor9-12. En prevención secundaria, el estudio Cardiotens, un estudio transversal sobre prevalencia y grado de control de la hipertensión arterial relacionada con diversas enfermedades cardiovasculares, realizado en España sobre 32.051 pacientes atendidos en consultas de cardiología y atención primaria, halló que menos del 20% de los hipertensos con cardiopatía estaban controlados (presión arterial [PA] < 130/85 mmHg)13.

Hay, pues, una gran distancia entre las evidencias sobre los beneficios de tratar la HTA y lo que se logra en la práctica, tanto en España como en demás países desarrollados14.

La Guía Española de Hipertensión Arterial 2005 recomienda hacer esfuerzos en dos frentes: mejorar la detección y optimizar el control de la HTA, y para ello se propone identificar y actuar sobre los determinantes de la escasa detección y el pobre control de la HTA15.

En este sentido, las oficinas de farmacia (OF) podrían desempeñar un papel muy importante, ya que en España son establecimientos sanitarios muy familiares y accesibles al ciudadano, con un amplio horario de atención al público, con personal preparado y que en su gran mayoría ya prestan el servicio de medida de la PA16.

Un estudio realizado entre 2000 y 2002 en el ámbito del sistema sanitario español en pacientes hipertensos demostró la validez de las medidas de PA realizadas en las OF cuando se emplean equipos y metodología validados17. Fuera de España, otros trabajos han demostrado la utilidad de la medición de la PA en las OF, ya que se identifica a nuevos hipertensos o contribuye de alguna manera al mejor control de los ya tratados18-20. Recientemente, una revisión de ensayos clínicos controlados encuentra resultados prometedores en el control de la PA por profesionales farmacéuticos21.

El Documento de Consenso: “Estrategias para un control eficaz de la hipertensión arterial en España”22, suscrito por un grupo de profesionales españoles de distintas especialidades médicas, con amplia experiencia en la atención de pacientes hipertensos y en representación de las distintas sociedades científicas y colegios profesionales españoles relacionados con el riesgo cardiovascular, propone “medidas concretas efectivas que mejoren el control de la PA en España”, varias de la cuales implican a los farmacéuticos y a las OF22 .

El Grupo de Enfermedades Vasculares de Albacete, en colaboración con el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Albacete, en un estudio circunscrito a la provincia, demostró que cuando la OF tiene los medios adecuados y personal entrenado, puede contribuir al diagnóstico de al menos un 7,3% de hipertensos entre la población que frecuenta este establecimiento sanitario, proporción que podría elevarse hasta un 12% si se tiene en cuenta los clientes que abandonaron el estudio23. Sin embargo, un estudio anterior de este mismo grupo de trabajo, sobre una muestra de 35 OF de la provincia (no seleccionadas de forma aleatoria, sino por su decisión de colaborar en el estudio), había encontrado discrepancias inaceptables entre las cifras de PA obtenidas en la OF y las obtenidas en las consultas de enfermería de los centros de salud; los autores imputan estas discrepancias a defectos metodológicos y de equipamiento en la determinación de la PA en las OF, pero no aportan datos concretos al respecto, ya que no era el objetivo del estudio24. No hemos encontrado ningún estudio que aporte datos sobre la metodología y el equipamiento que utilizan las OF de la provincia de Albacete para realizar las determinaciones de la PA.

El objetivo principal del estudio es determinar el grado de adecuación de las determinaciones de la PA que actualmente se llevan a cabo en las OF de la provincia de Albacete a los procedimientos establecidos como patrón, a fin de estimar su utilidad actual como centros de cribado y detección de posibles hipertensos, así como en el seguimiento de pacientes con HTA diagnosticada.

Los datos obtenidos nos permitirán determinar también las posibles carencias y estimar el coste que supondría adecuar el equipamiento y las habilidades en todas las OF de la provincia para situarlas en posición de cumplir con garantías de calidad esta función sanitaria.

Material y método

Para determinar la adecuación de las medidas de PA que se realizan en las OF a las normas aceptadas por la comunidad científica, hemos realizado un estudio observacional, descriptivo, transversal. Hemos confeccionado la encuesta que se muestra en la figura 1, cuyas preguntas iban enfocadas a evaluar el grado de adecuación de las mediciones de la PA que se realizan en las OF a la pauta considerada estándar15 (fig. 2). Las preguntas exploraban, aunque no exhaustivamente, el grado de ajuste a las condiciones requeridas: del paciente (preguntas B, H, I, J), de los aparatos de medida (preguntas M, N, O P) y de la técnica de medida (preguntas C, D, E, F, G, K).

Esta encuesta se envió por escrito, a través del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Albacete a los farmacéuticos titulares de la provincia en el enero de 2007. El plazo de recepción de encuestas se cerró 30 días después de la remesa.

Figura 1 Modelo de encuesta.

Para evitar el sesgo que podría suponer la disposición a contestar la encuesta, de entre las que no se respondió espontáneamente se seleccionaron aleatoriamente 40 OF y se contactó telefónicamente con el farmacéutico titular. Tan-to en un grupo como en otro se intentó contactar con los farmacéuticos que daban respuestas omisas, incompletas o confusas, y de esta forma se completaron algunos ítems.

Dado que los resultados obtenidos en los dos grupos (los que contestaron espontáneamente y los que fueron contactados telefónicamente para requerir una respuesta) resultaron ser muy similares, decidimos agruparlos para tratarlos estadísticamente en conjunto.

Los resultados se procesaron estadísticamente, calculando los porcentajes y el intervalo de confianza del 95% en una hoja Excel 2007.

Figura 2 Técnica estándar de medida de la presión arterial.

Resultados

Las OF abiertas al público en la provincia de Albacete eran 224 en el momento de realizar la encuesta, la cual se envió a 223 (se excluyó al autor del estudio). Se recibieron 85 encuestas cumplimentadas, lo que supone un 38,1% de las enviadas.

Los resultados en todos los ítems se muestran en la tabla 1.

Tabla 1 Resultados de la encuesta

Tabla 1 Resultados de la encuesta (cont)

Destaca el amplio porcentaje de OF que practican de forma sistemática la medida de la PA a sus clientes (94,1%). El resto de los resultados los exponemos a continuación siguiendo los apartados descritos en la técnica estándar de medida de la PA, tal y como aparecen en la figura 2.

Condiciones del paciente

Pregunta B (La toma de la PA ¿se realiza con el cliente sentado o de pie?): a pesar de la presión comercial y de la amplia difusión de modernas básculas que incorporan la posibilidad de realizar la toma de la PA a la vez que el sujeto se pesa y se mide, hemos visto que una clara mayoría (83,7%) de las OF sólo realizaban la determinación de la PA con el sujeto sentado, como es preceptivo. De hecho, únicamente el 7,5% de las OF medían la PA con el sujeto de pie, y el 8,8% lo hacía a veces sentado y a veces de pie.

Pregunta H (¿Cuánto tiempo transcurre desde que el cliente se sienta hasta la primera toma?): aunque está claramente establecido en las recomendaciones que el paciente debe permanecer en reposo al menos 5 min antes de la medida de la PA, sólo el 73% de las OF manifestaba explícitamente cumplir este requisito, mientras que el 19% reconocía un tiempo de reposo menor.

Pregunta I (¿Se pregunta al cliente si ha fumado, comido o tomado café 30 min antes o/y si tiene ganas de orinar?): en las recomendaciones para la medida de la PA en condiciones de relajación física y mental, se cita expresamente la inconveniencia de haber fumado o tomado café, así como el hecho de estar en estado de disconfort (vejiga llena, por ejemplo). Sólo algo más de la mitad de los encuestados (58,5%) afirmaba preguntar al paciente por lo primero, y únicamente una pequeña minoría (13,5%) preguntaba por lo segundo.

Pregunta J (¿Se revisa la postura correcta?): el 90,5% de los encuestados afirmaba controlar la corrección de la postura del sujeto, y sólo uno reconoció no controlarla.

Condiciones del equipo

Únicamente 2 OF, de las 80 que toman la PA, disponían de tensiómetro para medirla con el sujeto de pie, y 78 disponían de aparato para tomar la PA con el sujeto sentado, aunque sólo lo utilizaban 74. Por lo que se refiere a los resultados referentes a la aptitud de estos equipos, obtenemos los siguientes:

Pregunta M (Marca y modelo del tensiómetro): de los aparatos de medida utilizados con el sujeto sentado, más de la mitad (51,3%) eran tensiómetros digitales no validados. De hecho, únicamente el 39,7% eran tensiómetros considerados adecuados. La mayoría de estos últimos eran tensiómetros digitales automáticos que han superado los test de validación, y una pequeña minoría eran tensiómetros de columna de mercurio.

Pregunta N (Fecha de compra): los equipos de medida tenían una antigüedad de entre 1 y 5 años prácticamente en la mitad de los que respondieron a esta pregunta, que se dividió, casi a partes iguales, el porcentaje de equipos con menos de 1 año de antigüedad y con más de 5. En cualquier caso, la intención de esta pregunta era averiguar qué equipos tenían una antigüedad menor de 1 año para considerarlos calibrados (entendemos que un equipo nuevo se pone a la venta con la calibración requerida).

Pregunta O (Última calibración): como hemos visto, sumando los equipos comprados y/o calibrados en el último año, no llegan a la mitad (47,4%) los que se mantenían en estado de calibración, conforme a las recomendaciones.

Pregunta P (¿Dispone de manguito para obesos?): a pesar de la recomendación de usar manguitos de tamaño adecuado, hemos podido comprobar que menos de la tercera parte de las OF (29,5%) disponían de manguito para obesos, y más del doble (62,8%) reconocía no disponer de este tipo de manguitos.

Desarrollo de la medida

Sobre la correcta ejecución de la medida de la PA en el cliente, los resultados son los siguientes:

Pregunta C (¿Dónde se toma la presión arterial?): en cuanto al lugar anatómico de la medida de la PA, las determinaciones en el sujeto sentado se realizaban en su gran mayoría (86,4%) exclusivamente en el brazo. El resto se repartía a partes iguales (8,6%) entre los que la realizaban sólo en la muñeca o indistintamente en brazo o muñeca.

Pregunta D (¿La toma la realiza el propio paciente o el personal de la farmacia?): en la inmensa mayoría de las OF que realizaban la determinación de la PA con el sujeto sentado, ésta la efectuaba el personal de la farmacia (91,8%).

Pregunta E (¿En qué brazo se realiza la toma de PA?): incluso si asumimos que el brazo donde el sujeto se toma habitualmente la PA es el correcto (el de cifras más elevadas), el estudio ha puesto de relieve que sólo una minoría de las OF (39,2%) realizaban la determinación en el brazo apropiado; mientras que la mayoría (54,1%) pare-cía no seguir ningún criterio acorde con las recomendaciones.

Pregunta F (¿Cuántas tomas se realizan habitualmente?): en cuanto al número de tomas que se realizan para determinar las cifras de la PA, la mitad de las OF efectuaban una única medición. Sólo el 45,9% de las OF afirmaban realizar más de una medida, al menos en los casos en que la primera medida arrojara cifras altas de PA.

Pregunta G (¿Cuánto tiempo transcurre entre toma y toma?): como ha puesto de manifiesto el estudio, más del 90% de las OF que realizaban varias medidas de la PA afirmaban esperar más de 2 min entre una y otra.

Otros aspectos

Por último, otras cuestiones referentes a la medida de la PA en las oficinas de farmacia, no directamente relacionadas con la calidad de la medida, pero indicativas de la importancia que el farmacéutico otorga a esta medida son las siguientes:

Pregunta K (¿Sigue algún protocolo escrito?): la inmensa mayoría de los farmacéuticos reconocían no seguir ningún protocolo escrito para la medida de la PA. Sólo el 2,7% afirmaba disponer de uno.

Pregunta L (¿Anota la PA en algún documento propio de la OF?): únicamente las dos terceras partes de las OF anotaban la medida en algún tipo de documento propio del establecimiento.

Discusión

Nuestro estudio se justifica por las siguientes razones:

— La HTA es uno de los principales factores de riesgo cardiovascular y, por tanto, causa de elevada mortalidad.
— A pesar de los avances registrados en el conocimiento, la detección y el control de la HTA, todavía está infradiagnosticada y con un bajo grado de control.
— Las investigaciones realizadas en los últimos años han señalado el valor que posee la utilización y el aprovechamiento de la red de oficinas de farmacia para mejorar el grado de conocimiento y el control de las personas con HTA, siempre y cuando se utilicen técnicas y aparatos de medida homologados.
— Las técnicas y los aparatos de medida de la PA utilizados por la red de oficinas de farmacia de la provincia de Albacete aún no han sido estudiados, y se desconocen sus características.

Cabe destacar el elevado porcentaje de OF que realizan la determinación de la PA, prácticamente la totalidad. Se trata, pues, de un parámetro clínico cuya determinación es muy accesible a todos los ciudadanos de la provincia.

Naturalmente, el grado de validez de las medidas de la PA depende no sólo de que se sigan algunas de las recomendaciones, ni siquiera una mayoría de ellas, sino de que se realicen de acuerdo con la pauta establecida como patrón en todos y cada uno de sus puntos, de forma que se disminuya al máximo la variabilidad resultante.

Si consideramos la validez de la medida de la PA en cada uno de los tres apartados de las recomendaciones para la correcta medida de la PA: condiciones del paciente, condiciones del equipo y metodología, así como la validez global de la medida, obtenemos los resultados que se muestran en la tabla 2.

Tabla 2 Validez global de la medida de la presión arterial (PA) en las oficinas de farmacia (OF)

Cuando agrupamos resultados teniendo en cuenta los tres bloques de condiciones exigidas para la toma correcta de la PA (condiciones del paciente, condiciones del equipo y desarrollo de la medida) y cuando agrupamos todos los resultados para obtener una calificación global para cada OF (en conjunto, toma correctamente la PA o no), el resultado es evidente. A pesar de que la inmensa mayoría de las OF de la provincia de Albacete afirmaban medir la PA a los usuarios que se lo solicitan, sólo una minoría (11,3%) lo hacía en las condiciones que permiten que esta medida tenga validez clínica.

En cuanto a las condiciones del sujeto, si bien un porcentaje muy elevado y mayoritario de OF determinaban la PA con el sujeto sentado (83,7%), hay un número pequeño que lo hacían con el sujeto de pie en todas o en algunas ocasiones (16,3%), lo que supone la invalidez de la medida obtenida. Dentro de las OF que sientan al sujeto, también son amplia mayoría (73%) las que afirmaban esperar al menos 5 min para efectuar la medida, pero casi 1 de cada 5 (19%) reconocía no respetar este lapso de tiempo recomendado. Cuando se trata de averiguar si el sujeto está en condiciones adecuadas para efectuar la medida, vemos que poco más de la mitad (58,1%) preguntan al sujeto si ha comido, fumado o tomado café en la hora anterior, y sólo 1 de cada 8 (13,5%), si tiene ganas de orinar. La casi totalidad (90,5%) afirmaba controlar la postura correcta, aunque no se pedía en la encuesta que describiesen esta postura. En conjunto, vemos que sólo el 43,7% de las OF cumplían con las recomendaciones para la medida de la PA en cuanto a las condiciones del sujeto, y prácticamente el mismo porcentaje (41%) no cumplía las recomendaciones en este aspecto.

En cuanto al desarrollo de la medida de la PA, sólo 4 de cada 10 OF (39,2%) parecían dar importancia al brazo de medida, mientras que más de la mitad (54,1%) no sigue ningún criterio científico, lo que indica un desconocimiento de la importancia de realizar la medida en el brazo adecuado. Igualmente, no llegan a la mitad (45,9%) las OF que realizaban al menos las dos determinaciones recomendadas, si bien casi todas ellas (85,3%) esperaban el mínimo de 2 min entre una y otra medida. En conjunto, menos de 1 de cada 5 OF (18,8%) efectuaba el proceso de medida de la PA de acuerdo con las recomendaciones.

Sobre las condiciones del equipo, aunque la casi totalidad de las OF disponían de equipo para la medida de la PA con el sujeto sentado, menos de la mitad (39,7%) correspondía a un modelo de tensiómetro validado (digital o de mercurio), y también menos de la mitad se podía considerar adecuadamente calibrados (47,4%). Si bien un tensiómetro no validado y/o no calibrado puede ser que mida correctamente la PA, no nos ofrece garantía alguna al respecto, por lo que las medidas efectuadas con estos aparatos no pueden tomarse en consideración para el diagnóstico o control de la HTA. La proporción de OF cuyos tensiómetros cumplían a la vez las dos condiciones, y que por lo tanto pueden ser considerados adecuados, se reduce al 13,75%. Vemos, además, que menos de la tercera parte de las OF (29,5%) disponían de manguito para obesos. Si tenemos en cuenta la elevada prevalencia de obesidad en pacientes con HTA25, parece claro que a una parte importante de los hipertensos no se les podría medir la PA con fiabilidad en estas OF, simplemente por no disponer del manguito adecuado (dejando aparte el resto de los factores).

Según nuestra propia estimación, a partir de un sondeo de los precios de los tensiómetros digitales validados, así como de su mantenimiento y del coste de los cursos de formación, la inversión necesaria en una OF para disponer de un tensiómetro homologado y calibrado y personal formado para tomar correctamente la PA no superaría los 80 euros anuales, considerando una amortización a 3 años de un equipo de coste medio, calibraciones anuales y formación y actualización trianual de la técnica para el personal de la OF (tabla 3).

Tabla 3 Coste de mantenimiento anual de un equipamiento y metodología adecuados para la toma de presión arterial (estimación de los autores)

En el global provincial, teniendo en cuenta el equipamiento actual aprovechable, la inversión media anual por OF sería de sólo 65 euros.

A 1 de enero de 2006, según datos del Instituto Nacional de Estadística, la media de habitantes mayores de 25 años por OF es de 1.367 personas. Si consideramos la prevalencia de la HTA para este grupo de población del 41%2, el porcentaje de hipertensos diagnosticados del 65%15 y el 7,3% de diagnóstico nuevo de HTA que se puede obtener gracias al cribado en OF23, un cálculo sencillo nos dice que se puede llegar a diagnosticar una media de 73 hipertensos por OF gracias a la colaboración de la OF en el cribado de la HTA. Esto arroja una cifra de más de 15.403 diagnósticos nuevos de HTA en toda la provincia. Básicamente, esto se podría conseguir haciendo lo que ya hacen las OF: determinar las cifras de la PA de sus usuarios. Si se consiguiese este objetivo en un plazo de 5 años, esto supondría un coste de 4,45 euros por paciente diagnosticado.

Un estudio de coste-efectividad del tratamiento de la hipertensión arterial en Cataluña, en diversos grupos de población, con datos de 1998, estima para las medidas de seguimiento y control de un paciente hipertenso en una población en Cataluña un coste de 118 euros/año, con un cociente de coste-efectividad por año de vida ganado, entre 700.000 pts. (4.207 euros) y 12.000.000 pts. (72.121 euros)26. Por lo tanto, el coste del cribado de la HTA en las OF de la provincia de Albacete supondría menos del 4% del coste de las medidas de seguimiento y control de la HTA. Naturalmente, para conseguir estos resultados serían necesarios una coordinación y un protocolo de actuación con los equipos de atención primaria, pero para ello es indispensable que las medidas de la PA en la OF se realicen con todas las garantías. De ahí la importancia que tiene modificar las condiciones actuales, puestas de relieve en el presente estudio.

Estos resultados deben considerarse atendiendo a algunas limitaciones de nuestro trabajo, que deseamos señalar.

Con el fin de conseguir un mayor número de respuestas se simplificó al máximo la encuesta, que de hecho se podía contestar en menos de 5 min. Lógicamente, esto actúa en contra de la exhaustividad de los datos obtenidos.

Así, no podemos saber si las condiciones de medida no se siguen porque se desconocen o por otros motivos. Tampoco podemos saber si, cuando se afirma que se vigila la postura correcta, se sabe cuál es. Desconocemos si, cuando se toma más de una medida, se anota la PA media en las condiciones que se describen como estándar, o si se comprueba que el brazo habitual del paciente es realmente el que arroja valores de PA más alta.

No se han tenido en cuenta para la valoración global algunos ítems, como el que se pregunte o no si se tiene ganas de orinar (entendemos que se trata de una pregunta algo problemática) o que se disponga o no de manguito para obesos ni que se utilice cuando se requiera.

A todo esto hay que añadir que sólo se tienen en cuenta las respuestas de los propios farmacéuticos, sin ninguna comprobación independiente.

Sin embargo, todas estas limitaciones sesgan los resultados en el sentido de aparentar mayor adecuación del procedimiento de medida a las recomendaciones. Teniendo en cuenta los resultados, es evidente que estas limitaciones no afectan a las conclusiones del estudio, que en todo caso serían aún más evidentes.

De todo lo expuesto, podemos extraer las siguientes conclusiones:

1. La casi totalidad (94,1%) de las oficinas de farmacia de la provincia de Albacete realizan de manera sistemática la determinación de valores de PA a sus usuarios.

2. Únicamente una exigua minoría (11,3%) realiza la medición de la PA con las garantías de precisión y exactitud requeridas. Este hallazgo concuerda con el obtenido en un estudio reciente referido a oficinas de farmacia de la ciudad de Valencia27, que con una metodología diferente encuentran un grado de adecuación a las recomendaciones del 11,1%.

3. La inversión necesaria para optimizar el equipamiento y la metodología que permitan realizar medidas válidas de PA en las oficinas de farmacia de la provincia tendría un coste medio por oficina despreciable comparado con el coste-efectividad por año de vida ganado del tratamiento de la HTA. En consecuencia, resultaría muy rentable, en cuanto a la sanidad, cualquier iniciativa encaminada a lograr este objetivo.

Agradecimientos

A todos los farmacéuticos que respondieron la encuesta y al Colegio Oficial de Farmacéuticos de Albacete, a la Facultad de Medicina de Albacete, al Dr. Alberto López Nájera y a la Dra. Encarnación Serrano, por el asesoramiento brindado en lo referente al tratamiento estadístico de los resultados obtenidos y al Dr. Juan A. Divisón, por su asesoramiento en la confección de la encuesta y en la supervisión del trabajo.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

*Autor para correspondencia. Correo electrónico: hmh@ono.com (H. Martínez-Herrero).

Recibido el 19 de marzo de 2008; aceptado el 23 de junio de 2008.

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