x

¿Aún no esta registrado?

Crea tu cuenta. Registrate en Elsevier y obtendrás:

Registrarme ahora
España | Cambiar
Ayuda - - Regístrese - Teléfono 902 888 740
Buscar en

Factor de Impacto:
2012

1,399
© Thomson Reuters, Journal Citation Reports, 2012

Indexada en:

Current Contents/Clinical Medicine, Journal Citation Reports, SCI-Expanded, Index Medicus/Medline, Excerpta Medica/EMBASE, IBECS, IME, MEDES, PASCAL, SCOPUS, SciVerse ScienceDirect

Índice SCImago

SCImago Journal & Country Rank
doi: 10.1016/S0025-7753(08)72291-7

Diferencias en el pronóstico de los pacientes críticos según la edad

Age-based differences in the outcomes of critical care patiens

Luciano Santana Cabrera a, Manuel Sánchez-Palacios a, Elena Hernández Medina a, Mélida García Martul a

a Servicio de Medicina Intensiva. Hospital Universitario Insular de Gran Canaria. Las Palmas de Gran Canaria. Las Palmas. España.

Artículo



Sr. Editor: La esperanza de vida en los países desarrollados se ha incrementado en los últimos años, por lo que cada vez ingresan pacientes de mayor edad en las unidades de cuidados intensivos (UCI)1. La edad podría parecer un factor relacionado con el pronóstico de los pacientes que ingresan en situación crítica, pero es la gravedad de la enfermedad aguda lo que está más implicado en el pronóstico de este grupo de pacientes2. De hecho, la edad parece ser incluso un factor menos relevante que la infección o la necesidad de ventilación mecánica en la predicción de una estancia mayor en la UCI3. Además, la mortalidad de los pacientes mayores con estancia prolongada en la UCI parece no diferir de la de quienes permanecen menos tiempo4. Algún grupo va incluso más allá al afirmar que las mujeres mayores de 50 años ingresan menos en la UCI y es más probable que mueran más5. En otro estudio la mayoría de los pacientes mayores que salían con vida de la UCI volvían a su casa y casi todos reconocían que su calidad de vida posterior era satisfactoria6.

El objetivo de nuestro estudio ha sido comparar el pronóstico de los pacientes ingresados en nuestra UCI según subgrupos de edad.

Hemos llevado a cabo un estudio descriptivo, retrospectivo y observacional de datos recogidos de forma prospectiva, durante un período de 17 años, en una unidad de medicina intensiva polivalente de un hospital terciario. Se analizaron variables epidemiológicas de los pacientes que ingresaron durante dicho período, divididos en 3 grupos según la edad (< 65 años; 65-84 años, y > 84 años), tales como: sexo, estancia media, mortalidad en la UCI, puntuación APACHE II al ingresar, tipo de paciente, procedencia, necesidad de reingreso en los primeros 3 días tras el alta de la unidad, número de pacientes que recibieron ventilación mecánica y días de ventilación mecánica. Se compararon los 3 grupos utilizando el test de la x2 para variables cualitativas y la prueba de Fisher para muestras independientes.

Durante el período de estudio ingresaron 9.878 pacientes en la UCI. La mayoría eran menores de 65 años (67%) y sólo un pequeño porcentaje (< 1%) tenía más de 84 años (tabla 1). Cuando se comparó el grupo de 65-84 años con el de mayores de 84, no se observaron diferencias estadísticamente significativas en el sexo, la mortalidad, el índice APACHE II y la necesidad de ventilación mecánica, pero curiosamente la estancia en la UCI fue menor en los de mayor edad (p < 0,001). Al comparar el grupo de los más jóvenes con el de 65-84 años, los de mayor edad estaban más graves y morían más en la UCI (p < 0,001); sin embargo, la estancia media y el número de reingresos en ambos grupos fueron similares, y los más jóvenes precisaron más ventilación mecánica.

En conclusión, hemos encontrado un punto de corte en los 65 años, de modo que los pacientes más jóvenes tienen una menor mortalidad comparados con los mayores. Sin embargo, a partir de esa edad no encontramos diferencias estadísticamente significativas ni en la mortalidad ni en la estancia en la UCI. Por lo tanto, en nuestro entorno no debería utilizarse la edad como argumento para decidir el ingreso de un paciente en la UCI, sino que habría que basarse en otros aspectos, como la gravedad de la enfermedad aguda o la calidad de vida previa.

Bibliografía

1.López Messa JB. Envejecimiento y medicina intensiva. Med Intensiva. 2005;29:469-74.
2.De Rooij SE, Abu-Hanna A, Levi M, De Jonge E. Factors that predict outcome of intensive care treatment in very elderly patients: a review. Crit Care. 2005;9:R307-R14.
Medline
3.Higgins TL, McGee WT, Steingrub JS, Rapoport J, Lemeshow S, Teres D. Early indicators of prolonged intensive care unit stay: impact of illness severity, physician staffing, and pre-intensive care unit length of stay. Crit Care Med. 2003;31:45-51.
Medline
4.Santana Cabrera L, Sánchez-Palacios M, Hernández Medina E, Eugenio Robaina P. Características y pronóstico de los pacientes mayores con estancia muy prolongada en una unidad de cuidados intensivos. Med Intensiva. 2008;32:157-62.
Medline
5.Fowler RA, Sabur N, Li P, Juurlink DN, Pinto R, Hladunewich MA, et al. Sex-and age-based differences in the delivery and outcomes of critical care. CMAJ. 2007;177:1513-9.
Medline
6.Kaarlola A, Tallgren M, Pettilä V. Long-term survival, quality of life, and quality-adjusted life-years among critically ill elderly patients. Crit Care Med. 2006;34:2120-6.
Medline