x

¿Aún no esta registrado?

Crea tu cuenta. Registrate en Elsevier y obtendrás:

Registrarme ahora
España | Cambiar
Ayuda - - Regístrese - Teléfono 902 888 740
Buscar en

FI 2013

1,252
© Thomson Reuters, Journal Citation Reports, 2013

Indexada en:

Current Contents/Clinical Medicine, Journal Citation Reports, SCI-Expanded, Index Medicus/Medline, Excerpta Medica/EMBASE, IBECS, IME, MEDES, PASCAL, SCOPUS, SciVerse ScienceDirect

Índice SCImago

SCImago Journal & Country Rank

Medicina clínica en breve

Artículo

Anemia en la insuficiencia cardíaca: algo más que la hemoglobina baja

La anemia en pacientes con insuficiencia cardíaca tiene relación con diversas variables, como la edad, el sexo, la clase funcional y las concentraciones plasmáticas de creatinina y colesterol.

Distribución porcentual de pacientes con anemia según la clase funcional para insuficiencia cardíaca según la clasificación de la New York Heart Association (NYHA).

La anemia está presente en entre el 10 y el 50% de los pacientes con insuficiencia cardíaca (IC). Obedece a diversos y variados mecanismos. La presencia y la intensidad de la anemia se correlacionan con la gravedad y el pronóstico de la IC. Urrutia et al, del Hospital Germans Trias i Pujol de Badalona (Barcelona), analizan, en este estudio descriptivo y transversal, la prevalencia de anemia (hemoglobina < 120 g/l) y la correlación de la concentración de hemoglobina plasmática con diversos parámetros demográficos, clínicos, bioquímicos y terapéuticos en pacientes con IC. Según los resultados, un 30% de los enfermos presenta anemia y es más frecuente en pacientes mayores, mujeres, diabéticos, fumadores, con peor clase funcional, con valores elevados de creatinina y con concentraciones bajas de colesterol. También se relaciona con el uso de diuréticos de asa y nitratos, pero no con la toma de inhibidores de la enzima conversiva de la angiotensina, antiagregantes ni anticoagulantes. En su editorial, Carnevali analiza los desiguales resultados que se han obtenido con el tratamiento de la anemia en pacientes con IC y precisa que es necesario determinar, dada la heterogeneidad del cuadro cardiológico, a qué tipo de enfermos benefician estos tratamientos.

Ver artículo Ver editorial


Polimorfismo PON1-192, actividad física y lipoproteínas de alta densidad en la mujer

En el futuro será posible establecer conjuntos de genotipos protectores y de riesgo que permitirán prevenir más efectivamente las enfermedades cardiovasculares.

La capacidad antioxidante de las lipoproteínas de alta densidad (HDL) se atribuye, en gran parte, a la paraoxonasa 1 (PON1), una enzima que protege a las lipoproteínas de baja densidad (LDL) de la oxidación. Se han descrito varios polimorfismos genéticos en el gen PON1, uno de los cuales corresponde al residuo 192 (PON1-192). Algunos trabajos han demostrado una relación entre el polimorfismo PON1-192 y las concentraciones plasmáticas de diferentes lipoproteínas. Conocida la capacidad reguladora que el polimorfismo PON1-192 ejerce entre la práctica del ejercicio físico y los lípidos y lipoproteínas en varones, Manresa et al estudian si el efecto de la actividad física en el perfil lipídico en función del polimorfismo PON1-192 también se observa en las mujeres. Según los datos de la investigación, los autores indican que las mujeres en edad fértil, homocigotas para el alelo R del polimorfismo PON1-192 responden mejor a la actividad física que las que tienen el alelo Q, especialmente por lo que respecta a la concentración de colesterol HDL y la razón log de triglicéridos/colesterol HDL.

Ver artículo


Decisiones terapéuticas en los pacientes hospitalizados: ¿se siguen las guías científicas publicadas?

Es necesario desarrollar instrumentos que objetiven de forma más adecuada el grado de aplicación de la medicina basada en pruebas científicas a la práctica asistencial.

El enorme impulso que ha experimentado en los últimos años la medicina científico-estadística, o medicina basada en pruebas, sólo se ha visto parcialmente correspondido en la práctica clínica. Su aplicación entraña diversas dificultades operativas y logísticas, pendientes aún de analizar. Sin embargo, se han publicado diversos trabajos dirigidos a valorar el grado de aplicación de las pruebas científicas disponibles en las decisiones clínicas. Los autores de este estudio, en el que han participado los servicios de medicina interna de 3 hospitales comunitarios de Cataluña, analizan si las decisiones terapéuticas adoptadas en estos centros siguen las pautas establecidas por la medicina científico-estadística. En sus conclusiones indican que, según los datos obtenidos, para los dos tercios de los pacientes y más de la mitad de las decisiones terapéuticas valoradas, existe algún estudio controlado y aleatorizado o revisión publicados. Los resultados --añaden-- han facilitado la identificación de algunas prácticas sin ningún tipo de base científica o consenso sobre los que incorporar medidas de mejora de la calidad de la práctica clínica.

Ver artículo


pANCA en la colitis ulcerosa: mucha especificidad y poca sensibilidad

Para el diagnóstico de colitis ulcerosa en pacientes con enfermedad inflamatoria intestinal, los pANCA tienen una sensibilidad muy baja, aunque la especificidad es muy elevada.

En las enfermedades inflamatorias intestinales crónicas (EIIC) se han descrito diversas alteraciones inmunológicas, entre ellas, dos tipos de anticuerpos: los anticitoplasma de los neutrófilos con patrón perinuclear (pANCA), más frecuentemente detectados en la colitis ulcerosa (CU) y los anti-Saccharomyces cerevisiae (ASCA), que predominan en la enfermedad de Crohn (EC). En este estudio se determina la prevalencia de los pANCA en los pacientes con EIIC y se analiza la posible correlación entre la positividad de los pANCA y una serie de variables clínicas. Había un total de 72 pacientes con CU y 117 con el diagnóstico de EC. La prevalencia de pANCA en pacientes con CU fue del 8,3% (baja en comparación con otras series: 30-50%) y en enfermos con EC sólo se cifró en el 0,9%. Para Gisbert et al, el análisis de los pANCA en todos los pacientes con EIIC no dispone de un valor predictivo negativo para el diagnóstico de CU suficientemente elevado para eliminar la necesidad de realizar otras pruebas diagnósticas. Sin embargo, la elevada especificidad de los pANCA para el diagnóstico de CU apoya con relativa seguridad el diagnóstico de esta enfermedad cuando el resultado es positivo. Domènech, en su comentario editorial, afirma que la utilidad real del análisis de los pANCA y los ASCA queda limitada al estudio inicial de niños con sintomatología digestiva inespecífica y como datos adicionales en pacientes con colitis indeterminada.

Ver artículo Ver editorial


Tratamiento erradicador de Helicobacter pylori y uso de antiinflamatorios no esteroideos

En los pacientes tratados con antiinflamatorios no esteroideos e infectados por Helicobacter pylori, ¿es necesario erradicar este microorganismo para prevenir las úlceras pépticas gastroduodenales?

En la actualidad, no se recomienda diagnosticar y tratar de forma sistemática la infección por H. pylori en todos los pacientes que inicien un tratamiento con antiinflamatorios no esteroideos (AINE); tampoco se aconseja en los pacientes que presentan síntomas dispépticos en el curso de un tratamiento con AINE. La erradicación de H. pylori no parece aumentar la tasa de curación ni previene el desarrollo posterior de úlceras pépticas en los pacientes que siguen un tratamiento continuo con un AINE y tienen factores de riesgo (antecedentes de úlceras pépticas y/o complicaciones gastroduodenales). No obstante, en los pacientes infectados que deban ser tratados con ácido acetilsalicílico a dosis bajas de forma ininterrumpida, se ha indicado que la eliminación de H. pylori podría reducir el riesgo de hemorragia gastrointestinal, sobre todo en los pacientes con factores de riesgo asociados. En el caso de pacientes con factores de riesgo gastroduodenal que tomen AINE, siempre será necesaria la prevención con un fármaco gastroprotector, independientemente de la infección por H. pylori.

Ver artículo