x

¿Aún no esta registrado?

Crea tu cuenta. Registrate en Elsevier y obtendrás:

Registrarme ahora
España | Cambiar
Ayuda - - Regístrese - Teléfono 902 888 740
Buscar en

Factor de Impacto:
2013

1,252
© Thomson Reuters, Journal Citation Reports, 2013

Indexada en:

Current Contents/Clinical Medicine, Journal Citation Reports, SCI-Expanded, Index Medicus/Medline, Excerpta Medica/EMBASE, IBECS, IME, MEDES, PASCAL, SCOPUS, SciVerse ScienceDirect

Índice SCImago

SCImago Journal & Country Rank

Tabaquismo pasivo: un riesgo ignorado

Passive smoking exposure: a little-known risk

María José López a, Manel Nebot a

a Servei de Promoció de la Salut. Agència de Salut Pública de Barcelona. Barcelona. España.

Artículo

En los últimos años se han producido avances notables en la estimación del riesgo asociado a la exposición al humo ambiental de tabaco (HAT), hasta situarlo entre las principales causas de mortalidad evitable en los países desarrollados1. Entre los principales efectos sobre la salud del tabaquismo pasivo se encuentran el cáncer de pulmón, las cardiopatías isquémicas, enfermedades respiratorias y otras que afectan específicamente a la salud de los niños como el síndrome de muerte súbita del lactante. En Europa, según las estimaciones del programa «Europa contra el Cáncer» fallecen 22.000 personas al año por la exposición al HAT, y alguna de las últimas revisiones publicadas en nuestro país estiman en 2.500-3.000 las muertes anuales en España por esta causa2.

Según datos del estudio de Twose et al3 publicado en este número de Medicina Clínica3, más de la mitad de los no fumadores son fumadores pasivos. Estos datos coinciden con los de otros estudios publicados recientemente en nuestro país, según los cuales más del 60% de los no fumadores estarían expuestos al HAT en casa y en el trabajo4. Asimismo, otras encuestas realizadas en el conjunto de la Unión Europea muestran que España es uno de los países con mayor exposición declarada al HAT entre la población general5. Esta situación se debería tanto a la elevada prevalencia de fumadores activos (el 31% de la población mayor de 15 años según la última Encuesta Nacional de Salud)6 como a la debilidad de los mecanismos de control y aplicación de la normativa vigente en materia de regulación de espacios sin humo. De hecho, según datos publicados recientemente7, España es el tercer país de la Unión Europea en el que menos se respetan las regulaciones de tabaquismo, por detrás únicamente de Grecia e Italia.

La exposición involuntaria al HAT cobra especial importancia en el ámbito laboral, en el que invertimos alrededor de una tercera parte del día durante un período aproximado de 40 años de vida laboral, con lo cual la exposición continuada, incluso en niveles relativamente bajos, puede tener consecuencias especialmente graves. En algunos estudios8 llevados a cabo en EE.UU. se estima que debido al tabaquismo pasivo en el trabajo mueren anualmente 4.000 trabajadores de oficina por enfermedad cardíaca y 400 por cáncer de pulmón. Además del perjuicio para la salud, el HAT tiene otras consecuencias negativas para las empresas, como absentismo laboral, costes de seguros de salud, accidentes relacionados con fuegos, daños a la propiedad, contaminación y disminución de la calidad del ambiente de trabajo y malestar entre los no fumadores expuestos al HAT.

Para conseguir que el lugar de trabajo sea un lugar «libre de humo» es fundamental un plan de acción adecuado al contexto y basado en un conocimiento suficiente de la situación antes de la intervención9. En este sentido, los estudios sobre la epidemiología del tabaquismo pasivo y sus determinantes en nuestro país son todavía escasos. Por este motivo es especialmente importante la realización de estudios que, como el de Twose et al3, permiten conocer la magnitud del problema y facilitan el establecimiento de las medidas dirigidas a su control. Desde el punto de vista metodológico, las encuestas o cuestionarios como los utilizados en este estudio nos permiten obtener información muy útil sobre la prevalencia de expuestos. Aunque los cuestionarios reflejan únicamente la exposición percibida y tienden a subestimar la exposición real10, diversos estudios que han comparado la exposición declarada en cuestionarios con la medición de marcadores (sustancias que forman parte del HAT y que se pueden medir en el aire o en fluidos biológicos) han demostrado su validez para estimar la prevalencia de fumadores pasivos.

Además de saber cuántas personas están expuestas, para conocer el impacto de la exposición a cualquier contaminante es fundamental determinar en qué grado o a qué concentraciones estamos expuestos, pues a mayor concentración ­al igual que a mayor tiempo de exposición­ mayor riesgo, sin olvidar que en el caso del HAT, como señala la Organización Mundial de la Salud, no hay evidencia de ningún nivel de exposición al HAT que se pueda considerar seguro11. Un reciente estudio europeo12 en el que se medía la concentración de nicotina en el aire de diferentes lugares públicos ­que son también, en su mayoría, lugares de trabajo­ mostraba la presencia de cantidades apreciables de HAT en centros educativos (de primaria, de secundaria y universidades), en medios de transporte (estaciones de tren, de metro y aeropuerto) y en centros sanitarios (hospitales y centros de atención primaria) de Barcelona, a pesar de que en Cataluña existen normativas que restringen el consumo de tabaco en estos lugares desde 198513. Además, en algunos de estos espacios, y muy especialmente en los medios de transporte, la concentración de este contaminante era considerablemente alta, lo que sin duda puede constituir un riesgo manifiesto para las personas expuestas de forma continuada. En lugares de ocio, como restaurantes y discotecas, las concentraciones triplicaban en algunos casos las máximas encontradas en el mismo tipo de locales en EE.UU., en los que se ha estimado que una exposición de 8 h equivale a fumar activamente 8 cigarrillos al día en términos de n-nitrosodimetilamina, uno de los compuestos carcinógenos del HAT10. No es por casualidad que en el sector de la hostelería se encuentran las cifras de morbilidad y mortalidad más elevadas asociadas a la exposición al HAT; algunos estudios14 estiman que estos trabajadores están expuestos a concentraciones entre 2 y 4 veces superiores a las de personas que conviven con fumadores, exposición que se asocia a un exceso de riesgo de cáncer de pulmón del 24%15.

En definitiva, aunque los datos son aún escasos y hacen falta más estudios que nos ayuden a precisar la magnitud del problema, las investigaciones realizadas hasta el momento confirman que el tabaquismo pasivo es un problema de salud pública relevante en nuestro país, como reconoce el Plan Nacional de Prevención y Control del Tabaquismo16, que define como segundo objetivo general «proteger la población de la salud del aire contaminado por el HAT», en consonancia con los objetivos señalados por la Organización Mundial de la Salud para el siglo xxi17. Concretamente, este plan establece una serie de objetivos específicos, entre los que se encuentran regular el consumo de tabaco en todos los ámbitos públicos para el año 2004, y que en 2005 al menos el 70% de las empresas dispongan de espacios libres de humo y el 75% de la población considere que el tabaco es menos aceptado en su entorno social.

Para conseguir estos objetivos será imprescindible una serie de actuaciones en diversos ámbitos. Por un lado, medidas encaminadas a reducir la prevalencia de fumadores activos, que destinen recursos a programas de prevención del tabaquismo activo y concienciación de los riesgos del tabaquismo pasivo y que faciliten la ayuda necesaria a los fumadores interesados en dejar el hábito. Por otro lado, habrá que impulsar medidas que desarrollen y refuercen la legislación en defensa del derecho a la salud de los no fumadores mediante la regulación de «espacios sin humos». En este aspecto, es muy importante destacar que la existencia de la ley no puede por sí sola solucionar el problema, sino que debe ir acompañada de una adecuada educación al ciudadano, de una continua vigilancia y monitorización ­en este campo los métodos de medición comentados en el artículo de Twose et al3 pueden ser armas eficaces para evaluar los cambios en las actitudes y el cumplimiento de la normativa­ y de la vigilancia adecuada de su cumplimiento.

Bibliografía

1.Carrión F, Hernández JR. El tabaquismo pasivo en adultos. Arch Bronconeumol 2002;38:137-46.
Medline
2.Córdoba R, Clemente L, Aller A. Informe sobre el tabaquismo pasivo. Aten Primaria 2003;31:181-90.
Medline
3.Twose J, Schiaffin.o, García M, Martí M, Fernández E, Investigadores del Estudio de seguimiento de la Encuesta de Salud d. Prevalencia de la exposición al humo ambiental del tabaco en un área urbana. Med Clin (Barc) 2004;123:496-8.
4.Nebot M, López MJ, Tomás Z, Ariza C, Borrell C, Villalbí JR. Exposure to environmental tobacco smoke at work and at home: a population based survey. Tob Control 2004;13:95-6.
Medline
5.Reif K, Marlier E. Eurobarometer 43.0. Cross-order purchases, smoking habits and cancer risks. Brussels: European Comission, March-April 1995.
6.Ministerio de Sanidad y Consumo. Encuesta Nacional de Salud. Disponible en: http://www.msc.es/profesional/sistemas Informacion/encuesta/cont_encuesta.htm
7.Smoking and the environment: actions and attitudes. Special Eurobarometer 183/Wave 58.2. European Opinion Research Group EEIG, november 2003.
8.Repace JL, Jinot J, Bayard S, Emmons K, Hammond SK. Air nicotine and saliva cotinine as indicators of workplace passive smoking exposure and risk. Risk Anal 1998;18:71-83.
Medline
9.U.S. S. Department of Health and Human Services Centers for Disease Control and Prevention. Making your workplace smokefree. A decision maker's guide [consultado 26/5/2004]. Disponible en: http://www.cdc.gov/tobacco/research_data/environmental/etsguide.htm
10.López MJ, Nebot M. La medición de la nicotina como marcador aéreo del humo ambiental de tabaco. Gac Sanit 2003;17(Supl 3):15-22.
Medline
11.WHO Regional Publication.s, European Serie.s, n.#. #o# 91. Air quality guidelines (second edition). Geneva: WHO, Regional Office for Europe, 2000.
12.López MJ, Nebot M and ETS Workgroup. Oral presentation: ETS exposure in a sample of European cities. Proceeding of the 12#th# World Conference on Tobacco or Health, august 2003.
13.Diari Oficial de la Generalitat de Cataluny.a, n.#. #o# 572-7/8/85; p. 2650-7.
14.Siegel M. Involuntary smoking in the restaurant workplace. JAMA 1993; 270:490-3.
Medline
15.Hackshaw Ak, Law MR, Wald NJ. The accumulated evidence on lung cancer and environmental tobacco smoke. BMJ 1997;315:980-8.
Medline
16.Plan Nacional de Prevención y Control del Tabaquism.o, 2003-2007 [consultado 26/5/2004]. Disponible en: http://www.msc.es/proteccionSalud/adolescenciaJuven/prevenir/Pf/plantabaquismo.pdf
17.WHO. Health 21. Health for all in the 21#st# century. European Health for all. Series n.#o# 5. Geneva: WHO, 1998.