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doi: 10.1016/j.medcli.2010.07.030

Terapia sustitutiva a largo plazo del déficit de hormona de crecimiento en la edad adulta

Long term treatment with growth hormone deficiency in adults

Daniel Cabo a, Albert Lecube b, Marta Barrios b, Jordi Mesa b,

a Servicio de Endocrinología y Nutrición, Hospital Universitario Vall d’Hebron, Barcelona, España
b Servicio de Medicina Nuclear, Hospital Universitario Vall d’Hebron, Barcelona, España

Palabras Clave

Déficit hormona crecimiento en el adulto. Hipopituitarismo. Hormona de crecimiento. Calidad de vida relacionada con la salud.

Keywords

Growth hormone deficiency in the adult. Hypopituitarism. Growth hormone. Health-related quality of life.

Resumen

Fundamento y objetivo

El déficit de hormona de crecimiento (HC) en el adulto conlleva alteraciones que pueden ser revertidas mediante su administración. El objetivo de este estudio fue la valoración de los cambios a largo plazo sobre parámetros bioquímicos, densidad mineral ósea (DMO) y de calidad de vida relacionada con la salud (CVRS) producidos por el tratamiento con HC y si existen diferencias dependiendo de la edad de instauración.

Pacientes y método

Estudio observacional retrospectivo de 17 pacientes con déficit de HC en la edad adulta, tratados durante un mínimo de 60 meses. Se evaluaron los cambios bioquímicos, DMO y la CVRS mediante los cuestionarios Perfil de Salud de Nottingham y Qol-AGHDA. Se analizaron en dos grupos, en función de si el diagnóstico se realizó en la infancia (Grupo A) o en la edad adulta (Grupo B).

Resultados

Se apreció un aumento de la glucemia en ayunas ya en el primer año, que se mantuvo a los 5 años. La DMO no se modificó al primer año, pero aumentó a los 5 años del tratamiento. Por grupos los resultados fueron similares. En la valoración de la CVRS, el Grupo A no presentó mejoría en las áreas evaluadas; sin embargo, en el Grupo B se objetivó mejoría en el Qol-AGHDA y en las áreas de energía y emotividad del NHP al primer año, que se mantuvieron a los 5 años. No apreciamos diferencias en el resto de parámetros evaluados.

Conclusiones

El tratamiento con HC produce efectos beneficiosos a largo plazo, fundamentalmente sobre la DMO y la CVRS, con una buena tolerancia y sin efectos secundarios remarcables.

Artículo

Introducción

Desde hace más de una década, el déficit de hormona de crecimiento (HC) en el adulto ha sido reconocido como un síndrome específico1 compuesto por alteraciones en la composición corporal, aumento del riesgo cardiovascular con mayor mortalidad cardiovascular2, 3, 4, 5, 6, 7, reducción de la tolerancia al ejercicio8, alteración de la composición mineral ósea9, 10, 11 y de la calidad de vida relacionada con la salud (CVRS)12, 13.

La etiología del déficit de HC en la edad adulta es múltiple, predominando las causas tumorales, acompañándose en la mayoría de ocasiones de otras deficiencias hormonales hipofisarias. Además, en este grupo se engloban también los casos de déficit en la infancia que persiste al llegar a la edad adulta.

La disponibilidad de HC recombinante desde 1985 hizo posible realizar los primeros estudios acerca de los beneficios de la misma en la edad adulta14, 15, demostrándose que la mayoría de las manifestaciones del síndrome mejoran con el tratamiento sustitutivo. Desde 1997, el tratamiento en adultos está autorizado en España en adultos deficitarios y es reembolsado por la Seguridad Social.

Si bien el tratamiento a corto plazo ha demostrado beneficios3, 4, 7, 8, 10, 13, 14, 15, hasta ahora existen pocos estudios a largo plazo con un mínimo de 5 años de tratamiento y seguimiento16, 17, 18, 19, 20.

El objetivo del presente estudio ha sido evaluar a largo plazo la evolución de parámetros antropométricos, analíticos, densidad mineral ósea (DMO) y de CVRS que presentan los adultos que reciben tratamiento sustitutivo con HC, valorando si existían diferencias entre los pacientes que habían sido diagnosticados y tratados en la infancia y que habían reanudado posteriormente el tratamiento en la edad adulta, de aquellos que habían iniciado el déficit y el tratamiento en la edad adulta.

Pacientes y método Pacientes

Se trata de un estudio observacional retrospectivo de pacientes con déficit de HC controlados en el Hospital Vall d¿Hebron y que han recibido tratamiento sustitutivo durante un mínimo de 5 años. Se incluyeron 17 pacientes (15 varones y 2 mujeres), con una edad media (DE) de 45 (13) años (límites 26-64 años). Se dividieron los pacientes en 2 grupos: pacientes con el déficit de HC de instauración en la infancia y que habían seguido tratamiento sustitutivo hasta llegar a la talla final (Grupo A) y pacientes con el déficit de HC instaurado y tratado en la edad adulta (Grupo B). Se consideró edad adulta a partir de los 20 años de edad. Los pacientes presentaban las siguientes características: el Grupo A tenía 6 varones (36% de casos) con edad media (DE) de 31,5 (4,8) años e inicio del tratamiento sustitutivo en la edad adulta a los 27,3 (4,9) años, con requerimiento de dosis media de HC de 0,76 (0,1) mg/día; el Grupo B incluía 9 varones y 2 mujeres (64% de los casos), con una edad media de 55,4 (8,7) años, con inicio del tratamiento sustitutivo en la edad adulta a los 46,1 (8,3) años y con requerimiento de dosis media de HC de 0,70 (0,2) mg/día.

Como criterios de inclusión se consideraron los siguientes: a) diagnóstico bioquímico siguiendo las directrices de las últimas guías publicadas para el diagnóstico y manejo del déficit de HC en la edad adulta21, 22, b) tratamiento aprobado por el Departamento de Salud, c) inicio del tratamiento en la edad adulta cumplidos los 20 años, y d) disponibilidad de los datos de seguimiento durante un mínimo de 5 años. Así pues, los pacientes tratados previamente en la infancia requerían de nueva evaluación del déficit, como mínimo tres años después de la suspensión del tratamiento sustitutivo tras alcanzar la talla final. En todos los casos los pacientes dieron su consentimiento informado para su inclusión en el estudio y el comité ético del centro dio su aprobación.

El hipopituitarismo fue debido fundamentalmente a tumores hipofisarios o parahipofisarios tratados mediante cirugía (6 casos) o cirugía más radioterapia (7 casos), siendo el resto miscelánea compuesta por hipoplasia hipofisaria (2 casos), shock séptico neonatal (1 caso) y un quiste de la bolsa de Rathke.

La dosis inicial de HC fue de 0,04mg/Kg por semana (como máximo 0,72-0,76mg/día). En los casos en los que se presentaron efectos secundarios la dosis se redujo a la mitad y se ajustó de nuevo cuando éstos desaparecieron. La dosis semanal se fue adaptando en cada caso y se dividió en dosis diarias que se administraron mediante autoinyección subcutánea por la noche.

Métodos

Las variables analizadas fueron: sexo, edad, años de tratamiento con HC, causa del déficit y otras deficiencias asociadas, efectos adversos, índice de masa corporal (IMC) (Kg/m2), presión arterial (PA) (mmHg), glucosa (mg/dl), colesterol total (mg/dl), colesterol unido a lipoproteínas de alta densidad (colesterol HDL) (mg/dl), colesterol unido a lipoproteínas de baja densidad (colesterol LDL) (mg/dl), triglicéridos (TAG) (mg/dl), IGF I (ng/ml), fosfatasa alcalina (FA) (UI/L).

Calidad de vida relacionada con la salud

La percepción del estado de salud se evaluó por medio de los cuestionarios Perfil de Salud de Nottingham (PSN) y QoL-AGHDA. Ambos cuestionarios se administraron al inicio y anualmente. El PSN, un cuestionario genérico de enfermedad desarrollado en Reino Unido que ha sido validado para la población española23, permite valorar la percepción personal sobre aspectos emocionales, físicos y sociales. Consta de 38 preguntas a las que el paciente debe responder sí/no, agrupadas en 6 dimensiones (reacciones emocionales, dolor, movilidad, sueño, energía y aislamiento social). La interpretación se basa en el número de respuestas positivas en las distintas áreas; a mayor puntuación, peor CVRS. El test QoL-AGHDA (Assessment of Quality of Life in Adults with Growth Hormone Deficiency) es un cuestionario específico de déficit de HC, desarrollado a partir del PSN por Galen Research (Manchester, Reino Unido) para la valoración del impacto del déficit de HC en adultos sobre la CVRS. Ha sido traducido y validado para distintas zonas europeas, entre ellas para la población española24. Consta de 25 preguntas con respuestas sí/no. La respuesta afirmativa a cada una de las preguntas se valora con un punto. La suma de la puntuación de todas da como resultado una puntuación total que va de 0 (mejor CVRS) a 25 (peor CVRS). En este cuestionario no hay dimensiones y, por tanto, no hay puntuaciones parciales.

Densidad mineral ósea

La DMO se calculó mediante sistema de medición específico (Lunar Prodigy Advance DXA System), midiendo las imágenes y calculando la cantidad mineral ósea por superficie. En este estudio se determinó la DMO a nivel lumbar y femoral, presentándose los resultados a modo de gramos/cm2 (g/cm2).

Todas las variables se evaluaron de forma basal antes del inicio del tratamiento, al año y a los 5 años de instaurarlo, siempre con respecto al basal.

Análisis estadístico

Se valoró la distribución de las distintas variables evaluadas mediante el test Z de Kolmogorov-Smirnov para muestras no paramétricas, presentando todas ellas una distribución homogénea y dentro de la normalidad. Se utilizó para el análisis el estadístico t de Student para datos apareados, realizándose un estudio comparativo antes y después de recibir el tratamiento sustitutivo con HC en la edad adulta en pacientes deficitarios. La significación estadística utilizada es de una p<0,05 a 2 colas.

Resultados

La duración media (DE) del tratamiento fue de 7 (2) años. Durante el seguimiento, 2 pacientes que mantuvieron el tratamiento con HC más de cinco años lo abandonaron por propia voluntad debido a sensación subjetiva de falta de beneficio, además de la incomodidad de las inyecciones diarias.

De los 17 pacientes, 15 presentaron déficit de 3 o más hormonas hipofisarias (gonadotropinas, tirotropina, hormona adrenocorticotropa [ACTH] y HC), y únicamente dos pacientes, pertenecientes al Grupo A, presentaron déficit de 2 hormonas hipofisarias (gonadotropinas y tirotropina). En todos los casos los déficits estaban adecuadamente sustituidos.

La evolución de las principales determinaciones bioquímicas analizadas durante los cinco años de seguimiento se expone en la Tabla 1. Cabe destacar la ausencia de cambios en la mayoría de parámetros analizados, excepto un leve incremento de la glucemia plasmática en el primer año (media de 81,13 [6,55] mg/dl inicial frente a 92,66 [14,57] mg/dl al año; p=0,016), que se mantuvo a los cinco años (92,13 [12,4] mg/dl frente a la determinación inicial; p=0,008). El 17% de los pacientes presentaron valores glucémicos compatibles con glucemia basal alterada y ninguno cumplió criterios diagnósticos de diabetes según criterios de la Asociación Americana de Diabetes (ADA 2003). Así mismo, existe un descenso de la FA total a los cinco años sin significado clínico.

Tabla 1. Cambios en las determinaciones bioquímicas en el conjunto de pacientes, después de uno y cinco años de tratamiento con hormona de crecimiento

  Inicial 1 año p 5 años p
IGF-I (ng/ml) 104,14 (74,23) 236,23 (103,31) < 0,01 242,12 (66,51) < 0,001
Glucosa (mg/dl) 81,13 (6,55) 92,66 (14,57) < 0,05 92,13 (12,40) < 0,01
Colesterol total (mg/dl) 230 (54,63) 221,25 (44,43) n.s. 210 (48,93) n.s.
Colesterol HDL (mg/dl) 50,41 (14,63) 51,16 (12,02) n.s. 50 (8,36) n.s.
Colesterol LDL (mg/dl) 154,91 (42,14) 143 (32,94) n.s. 137 (38,81) n.s.
Triglicéridos (mg/dl) 133,07 (38,08) 134,15 (57,02) n.s. 132,26 (56,46) n.s.
Fosfatasa alcalina (UI/L) 126,18 (59,49) 137,54 (87,01) n.s. 72,81 (20,70) < 0,05

Los datos se muestran como media y desviación estándar (DE), comparándose con respecto al valor inicial.
Colesterol HDL: colesterol unido a lipoproteínas de alta densidad; Colesterol LDL: colesterol unido a lipoproteínas de baja densidad; IGF-I: factor de crecimiento insulínico de tipo I; n.s.: no significativo.

En la Tabla 2 se exponen los resultados del análisis por grupos, que no muestra diferencias con respecto al análisis general.

Tabla 2. Cambios en las determinaciones bioquímicas, analizados por grupos, al año y a los cinco años

  Inicial 1 año p 5 años p
Grupo A
IGF-I (ng/ml) 58,7 (23,4) 231,2 (119) 0,05 232,5 (29,6) < 0,01
Glucosa (mg/dl) 79,5 (9,2) 94,6 (16,7) n.s. 97,1 (13,8) 0,05
Colesterol total (mg/dl) 208,3 (54,3) 203,5 (56,1) n.s. 192,2 (55,9) n.s.
Colesterol HDL (mg/dl) 45,7 (2,6) 50,5 (6,6) n.s. 50 (6,2) n.s.
Colesterol LDL (mg/dl) 144,1 (46,1) 151,5 (41,3) n.s. 153,7 (40,8) n.s.
Triglicéridos (mg/dl) 120,6 (46,3) 109,6 (56,2) n.s. 109,5 (63,5) n.s.
Fosfatasa alcalina (UI/L) 61,9 (3,2) 88,3 (14,2) n.s. 72,3 (10,8) n.s.
 
Grupo B
IGF-I (ng/ml) 130 (82,1) 239,1 (103,3) < 0,05 247,6 (82,6) < 0,05
Glucosa (mg/dl) 82,2 (4,2) 91,3 (13,8) 0,05 88,7 (10,8) n.s.
Colesterol total (mg/dl) 241,3 (54,7) 230,1 (38,4) n.s. 218,8 (46,3) n.s.
Colesterol HDL (mg/dl) 52,7 (17,7) 51,5 (14,4) n.s. 50,3 (9,6) n.s.
Colesterol LDL (mg/dl) 160,3 (42,1) 138,7 (30,1) n.s. 138,2 (35,1) n.s.
Triglicéridos (mg/dl) 141,2 (32,5) 159,2 (49,9) n.s. 150,5 (51,5) n.s.
Fosfatasa alcalina (UI/L) 150,6 (50,5) 156 (96,6) n.s. 73,1 (24) < 0,05

Grupo A: déficit de diagnóstico en la infancia. Grupo B: déficit instaurado en la edad adulta.
Los datos se muestran como media y desviación estándar (DE), comparándose con respecto al valor inicial.
Colesterol HDL: colesterol unido a lipoproteínas de alta densidad; Colesterol LDL: colesterol unido a lipoproteínas de baja densidad; IGF-I: factor de crecimiento insulínico de tipo I; n.s.: no significativo.

No existieron diferencias significativas en la evolución del IMC (Grupo A: inicial 26,5 kg/m2 y a los cinco años 27,4 kg/m2; y Grupo B: inicial 28,62 kg/m2 y a los cinco años 29,9 kg/m2), ni de PA (Grupo A: inicial 113/68mmHg y a los cinco años 118/70mmHg; y Grupo B: inicial 123/75mmHg y a los cinco años 110/72mmHg).

Con relación a la evolución de la DMO, en el análisis general se observó una mejoría a los 5 años de la masa ósea tanto lumbar (inicial 0,95 [0,16] g/cm2 frente al año 1,02 [0,15] g/cm2 [p=ns] y frente a los cinco años 1,07 [0,15] g/cm2 [p=0,003]) como femoral (inicial 0,88 [0,20] g/cm2, al año 0,92 [0,18] g/cm2 [p=ns] y a los cinco años 1 [0,17] g/cm2 [p=0,006]). En el Grupo A se apreció un incremento significativo de la DMO lumbar (0,90 [0,15] g/cm2 inicial frente a 1 [0,12] g/cm2 al año [p=ns] y 1,04 [0,13] g/cm2 a los cinco años [p=0,043]), pero no a nivel femoral (0,92 [0,2] g/cm2, 0,97 [0,15] g/cm2 y 1,03 [0,1] g/cm2, respectivamente). En el Grupo B también se apreció una mejoría de la DMO lumbar al quinto año (1,01 [0,16] g/cm2 inicial frente a 1,04 [0,19] g/cm2 al año [p=ns] y 1,11[0,19] g/cm2 a los cinco años [p=0,047]), aunque no fue así a nivel femoral (0,83 [0,23] g/cm2, 0,87 [0,22] g/cm2 y 0,95 [0,23] g/cm2, respectivamente, no apreciándose modificaciones significativas). En la Figura 1 se exponen los cambios porcentuales en masa ósea con respecto a la valoración inicial.

Cambios en el contenido mineral óseo a nivel lumbar y femoral estimados mediante DEXA durante los cinco años de tratamiento. Se expresa como cambio porcentual medio con respecto al valor inicial, en el conjunto de pacientes (Panel A) y por grupos (Grupo A, de inicio en la infancia, y Grupo B, de inicio en la edad adulta), a nivel de columna lumbar (Panel B) y a nivel de cuello femoral (Panel C).

Figura 1. Cambios en el contenido mineral óseo a nivel lumbar y femoral estimados mediante DEXA durante los cinco años de tratamiento. Se expresa como cambio porcentual medio con respecto al valor inicial, en el conjunto de pacientes (Panel A) y por grupos (Grupo A, de inicio en la infancia, y Grupo B, de inicio en la edad adulta), a nivel de columna lumbar (Panel B) y a nivel de cuello femoral (Panel C).

En la Tabla 3 se exponen los resultados de la valoración de la CVRS mediante el cuestionario NHP. Si bien no se objetiva un importante cambio en la puntuación global, sí se aprecia importante mejoría en las dimensiones de energía a los 5 años (47,17 [38,7] % frente a 22,19 [38,48] %, p=0,012) y emotividad (24,16 [22,74] % frente a 12,5 [16,02] %; p=0,009). En el análisis grupal no se objetivan cambios significativos en el Grupo A, mientras que en el Grupo B sí lo fueron las dimensiones de energía (66 [33] frente a 38 [44] %, p<0,05) y de emotividad (32 [22] frente a 20 [17] %, p<0,05).

Tabla 3. Cambio en la puntuación del test NHP, al año y los cinco años de tratamiento con hormona de crecimiento

  Basal 5 años p
Energía (%) 47 (38) 22 (8) < 0,05
Dolor (%) 20 (23) 20 (9) n.s.
Emotividad (%) 24 (22) 12 (6) < 0,005
Sueño (%) 18 (23) 18 (9) n.s.
Aislamiento (%) 10 (19) 4 (9) n.s.
Movililidad (%) 24 (14) 13(23) n.s.
Total 8 (7) 6 (7) 0,05

Evolución porcentual en las distintas dimensiones en el conjunto de pacientes, expresada como media y desviación estándar (DE).
n.s.: no significativo.

Al utilizar el cuestionario AGHDA, se apreció un cambio significativo de la puntuación en el análisis global (inicial de 9 [8,42] y a los 5 años de 4,5 [5,48], p=0,003). En el análisis por grupos no apreciamos modificaciones en el Grupo A (inicial de 4 [5,78] frente a los 5 años de 1 [1,73], p=0,17), pero sí en el Grupo B (inicial de 13,16 [8,32] frente a los 5 años de 7,5 [5,89], p=0,009).

Se registraron seis efectos adversos leves relacionados con el tratamiento, dos casos de síndrome de túnel carpiano, dos casos de artralgias, una depresión y un síndrome de apneas del sueño leve que mejoraron en poco tiempo al disminuir la dosis.

Discusión

El presente estudio evalúa los resultados a largo plazo del tratamiento con HC y es uno de los primeros estudios en población española adulta en el que se valora su efecto a más de cinco años. Existen pocas publicaciones que analicen los efectos beneficiosos de la HC con un período similar, dado que su aprobación en la edad adulta es relativamente reciente, aunque ya existen algunos estudios publicados a nivel internacional16, 17, 18, 19, 20. Si bien a corto plazo los efectos beneficiosos del tratamiento son bien conocidos sobre la composición corporal, lipídos, metabolismo óseo, sistema cardiovascular, CVRS, con beneficio cognitivo e incluso disminución en la mortalidad2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, a largo plazo también se ha comunicado algún beneficio aislado en la composición corporal y neutro en la mayoría de los anteriores parámetros estudiados24, 25.

En el presente estudio se obtienen algunos resultados similares a los publicados hasta el momento, aunque no se confirman todos los efectos beneficiosos descritos previamente bajo el tratamiento con HC, pero sí alguno potencialmente desfavorable, como el relativo al metabolismo glucídico. Observamos un aumento de la glucemia basal, que se mantiene a lo largo de los cinco años, aunque sin presentar en ningún caso criterio de diabetes mellitus, pero sí de intolerancia a la glucosa. Este efecto deletéreo sobre la glucosa es debido al aumento de la producción hepática de ésta, además de una disminución de la oxidación de carbohidratos y el consecuente aumento de los valores de insulina. Ello provoca un estado de insulinresistencia y debe considerarse un efecto adverso dependiente de la dosis, ya que utilizando dosis bajas puede obtenerse el mismo beneficio y sin alteración glucémica26. Por otra parte, y con relación a otros factores de riesgo cardiovascular, en los pacientes del presente estudio no se evidencia una modificación en los valores de lípidos estudiados y comunicados por otros autores, atribuida al aumento de la lipólisis, con redistribución de la grasa y mejoría de la composición corporal2, 3, 5. La presión arterial y el IMC tampoco presentaron diferencias significativas con el tratamiento.Distintos estudios en adultos deficitarios han demostrado que la sustitución de HC durante 18 o más meses tiene efectos positivos sobre la DMO27, 28, 29, pero no está plenamente establecido si un tratamiento prolongado conduce a un aumento progresivo en la DMO más allá de los primeros años. El único estudio prospectivo prolongado durante diez años30 demostró un efecto sostenido sobre la DMO. Nosotros hemos objetivado que a los cinco años sigue evolucionando positivamente la masa ósea y de forma más manifiesta en los pacientes diagnosticados en la infancia, resultados semejantes a los de Giuseppe et al31. Estos sujetos presentaban al inicio una peor masa, debido probablemente al hecho de que hasta hace pocos años se suspendía el tratamiento sustitutivo al alcanzar el objetivo de talla final, sin tener en cuenta que el pico de masa ósea se obtiene en los años posteriores32, 33. Este hecho es probablemente el factor determinante en la progresiva corrección de la misma tras la reinstauración del tratamiento con HC. Existen diferencias en cuanto al sexo, pero nuestra serie está compuesta fundamentalmente por varones, por lo que no es comparable. El riesgo de fractura en estos pacientes es un tema controvertido31, 33 y se necesitan estudios prospectivos a largo plazo para intentar clarificarlo. Nuestra serie es de un reducido número de casos y no permite tomar conclusiones al respecto.

La evaluación de la CVRS mediante el cuestionario genérico NHP traduce una mejoría significativa en las dimensiones de la energía y emotividad, que se mantiene durante los cinco años de seguimiento, no apreciándose diferencias significativas en el resto de las dimensiones evaluadas. Con el cuestionario específico QoL-AGHDA se confirma también la evolución positiva de la puntuación, que traduce una mejoría de la percepción de la CVRS por parte del paciente. Al analizar por separado los pacientes que habían sido tratados en la infancia con respecto a los que lo habían sido en la edad adulta, se evidencia que la mejoría es a expensas de éstos, probablemente porque los que habían desarrollado la deficiencia en la infancia presentaban una mayor adaptación a las alteraciones que se han producido34. Se han comunicado efectos de la HC a distintos niveles, como la mejoría de la composición corporal, el efecto anabólico proteico con mejoría de la capacidad del ejercicio aeróbico y resistencia cardiovascular, y mejoría en distintos campos cognitivos, sobre todo la atención y la memoria, que podrían provocar una mejoría conjunta de la vitalidad que comprende el campo de la energía y la emoción, además de crear una gran sensación de bienestar y de mejoría de la autopercepción física12. Como en otros estudios que utilizan también el test Qol-AGHDA, los pacientes del presente estudio experimentan una mejoría en la puntuación ya en el primer año de tratamiento con HC, que se mantiene e incluso sigue mejorando hasta niveles comparables a los del grupo control34.

Los efectos secundarios apreciados han sido escasos, leves y autolimitados, la mayoría de ellos del tipo artralgias o síndrome del túnel carpiano, que mejoraron o bien desaparecieron tras disminuir la dosis administrada. Abandonaron el tratamiento dos pacientes que alegaron la incomodidad de las inyecciones diarias y la percepción de no obtener beneficio alguno. Hasta el momento no se han registrado eventos cardiovasculares ni fallecimientos durante el seguimiento. Tampoco han sido diagnosticadas neoplasias de novo ni fracturas en el curso de los cinco años de tratamiento.

El actual trabajo presenta ciertas limitaciones, como el hecho de ser retrospectivo y el reducido número de pacientes tratados durante más de cinco años, pero nos acerca a la realidad que supone un tratamiento tan prolongado en una patología tan poco prevalente. Son necesarios más estudios multicéntricos con el fin de mejorar el tamaño muestral y con ello una alta potencia estadística de las variables analizadas, pero todos los datos apuntan a que se trata de un tratamiento seguro cuando el diagnóstico es correcto, la dosis está bien ajustada y se realiza un adecuado seguimiento clínico y analítico35.

En conclusión, el tratamiento con HC en la edad adulta es un tratamiento seguro que condiciona, de forma mantenida, una mejoría de diversos parámetros, especialmente la DMO y la CVRS, sin que hayamos apreciado diferencias en el resto de variables analizadas, excepto un incremento clínicamente no significativo de la glucemia en ayunas.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

Recibido 28 Marzo 2010
Aceptado 13 Julio 2010

Autor para correspondencia. jmesa@vhebron.net

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