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doi: 10.1016/j.patol.2010.10.004

Epididimitis granulomatosa inespecífica bilateral. Presentación de un caso

Bilateral non-specific granulomatous epididymitis. A case report

Tomás Lázaro Rodríguez Collar a, , Midalys Casa de Valle Castro b, Evelio Bueno Sánchez a

a Servicio de Urología, Hospital Universitario Dr. Carlos J. Finlay, La Habana, Cuba
b Servicio de Anatomía Patológica, Hospital Universitario Dr. Carlos J. Finlay, La Habana, Cuba

Palabras Clave

Tumor genital masculino. Epididimitis granulomatosa. Epididimitis inespecífica.

Keywords

Genital tumours in the male. Granulomatous epididymitis. Non-specific epididymitis.

Resumen

Introducción

Las afecciones granulomatosas del epidídimo son infrecuentes y la mayoría secundarias a enfermedades infecciosas.

Material y métodos

Se presenta un paciente de 22 años de edad que asiste a la consulta por aumento de volumen de ambos testículos. Negaba antecedentes y síntomas de enfermedades infecciosas específicas y de transmisión sexual. Al examen físico los testículos eran normales y los epidídimos estaban engrosados, de consistencia dura e indoloros.

Resultados

La punción por aspiración con aguja fina no fue concluyente para diagnóstico. La biopsia por congelación bilateral, por vía inguinal, fue negativa de malignidad. El estudio por parafina planteó proceso granulomatoso inespecífico, con tinciones especiales para hongos y micobacterias negativas. El tratamiento con esteroides, antiinflamatorios y fisioterapia logró la regresión del cuadro, reincorporándose el paciente a sus actividades habituales.

Conclusiones

El diagnóstico de epididimitis granulomatosa inespecífica se hace por exclusión, tanto por la sintomatología clínica como por tinciones histológicas, de rutina y especiales, de las muestras de la biopsia.

Artículo

Introducción

La epididimitis granulomatosa es infrecuente y constituye, en raras ocasiones, la forma de presentación de la afectación genital de varias enfermedades, tales como tuberculosis, lepra, sífilis, brucelosis, sarcoidosis y malacoplaquia. También se ha descrito como secuela de la torsión testicular, de los traumatismos y lesiones isquémicas de los genitales masculinos1.

Para su diagnóstico clínico es de suma importancia descartar síntomas y signos específicos de las enfermedades granulomatosas antes señaladas, así como la realización del ultrasonido escrotal que, aunque no muestra un patrón específico definido, orienta el estudio subsiguiente y ayuda a evitar epidídimo-orquiectomías innecesarias2.

En la mayoría de los casos se hace necesaria la biopsia del epidídimo para poder descartar la presencia de malignidad con las tinciones de rutina, a la vez que se practican tinciones especiales para excluir micobacterias e infección por hongos1.

En este trabajo se presenta un nuevo caso de epididimitis granulomatosa inespecífica bilateral, así como los elementos clínicos e histopatológicos utilizados en su diagnóstico.

Descripción del caso

Paciente de 22 años de edad que asiste a consulta de urología por notarse aumento de volumen, paulatino e indoloro, de los testículos en los últimos 2 meses. Al interrogatorio no se recogieron antecedentes de traumatismos, inflamaciones o dolores testiculares previos. Tampoco había síntomas miccionales obstructivos o irritativos, ni de enfermedades de transmisión sexual.

Al examen físico se constataron ambos epidídimos engrosados uniformemente, más el izquierdo que el derecho, no existiendo dolor a la palpación ni otros signos flogísticos. Los testículos eran de tamaño normal y no participaban del proceso inflamatorio.

Los estudios de la analítica sanguínea, el análisis general y los cultivos de orina fueron normales. En el ultrasonido escrotal se informó la presencia de aumento de tamaño global de ambos epidídimos, con predominio del izquierdo, de aspecto heterogéneo y multinodular con ligero aumento de la vascularización en el eco-Doppler. Además existía engrosamiento de la pared escrotal, ligero hidrocele bilateral y los testículos de tamaño y ecoestructura normales (Figura 1).

El ultrasonido de las bolsas escrotales izquierda (BEI) y derecha (BED) muestra los testículos normales (T) y los epidídimos engrosados (E).

Figura 1. El ultrasonido de las bolsas escrotales izquierda (BEI) y derecha (BED) muestra los testículos normales (T) y los epidídimos engrosados (E).

Se practicó punción por aspiración con aguja fina, la cual no fue concluyente para diagnóstico. Entonces se realizó biopsia por congelación de ambos epidídimos, por vía inguinal, que resultó negativa para malignidad.. La tinción de rutina con hematoxilina-eosina corroboró la benignidad del proceso y descubrió la presencia de un proceso granulomatoso inespecífico no necrosante caracterizado por la presencia de células gigantes tipo Langhans, no confluyentes y sin la existencia de corona linfocitaria (Figura 2). Las tinciones especiales para micobacterias de Zielh-Neelsen (Figura 3) y la de Gomori con plata metenamina (Figura 4) para hongos, fueron negativas.

Tinción de rutina con hematoxilina-eosina. Se observa el proceso granulomatoso con células gigantes tipo Langhans (×400).

Figura 2. Tinción de rutina con hematoxilina-eosina. Se observa el proceso granulomatoso con células gigantes tipo Langhans (×400).

La tinción de Zielh-Neelsen resultó ser negativa para micobacterias (×400).

Figura 3. La tinción de Zielh-Neelsen resultó ser negativa para micobacterias (×400).

En la tinción de Gomori con plata metenamina no se encontraron hongos (×400).

Figura 4. En la tinción de Gomori con plata metenamina no se encontraron hongos (×400).

Con estos hallazgos histopatológicos se decidió ingresar al paciente en el servicio de medicina interna, donde se le realizaron los estudios pertinentes que permitieron descartar, con total certeza, la afectación genital de las enfermedades granulomatosas más frecuentes.

Finalmente se concluyó el caso como epididimitis granulomatosa inespecífica bilateral, tratándose con esteroides y antiinflamatorios orales por ciclos prolongados. Además se le aplicó fisioterapia local, regresando el aumento de volumen y reblandeciéndose los epidídimos. Tras un año de evolución el paciente está asintomático, con ultrasonido escrotal periódico normal y reincorporado a sus actividades habituales.

Discusión

Desde el punto de vista clínico, la epididimitis granulomatosa se comporta como una entidad integrante del síndrome tumoral escrotal. Se reconoce que los tumores del epidídimo son infrecuentes y suponen menos del 5% de las neoplasias intraescrotales, de las cuales el 75% son benignas, siendo el más común el tumor adenomatoide y con localización preferente hacia la cola3.

A la exploración física, Medina Pérez et al1 describen la presencia de un epidídimo engrosado y de consistencia dura, no doloroso al tacto, al igual que en el paciente de este artículo.

En el ultrasonido escrotal es típico encontrar aumento de volumen del órgano con ecogenicidad heterogénea, hidrocele reactivo y engrosamiento de las túnicas escrotales4, 5, como ocurrió en el caso de este trabajo. En el estudio por imágenes se utilizó el eco-Doppler, que no mostró cambios significativos, planteándose que cuando existe aumento de la vascularización, este estudio contribuye a diferenciar los procesos escrotales agudos infecciosos de los de origen vascular2.

Existen varias enfermedades infecciosas sistémicas, en el curso de las cuales se puede producir la afectación de los genitales masculinos y, en particular, del epidídimo. La más frecuente de ellas es la tuberculosis, en la que el epidídimo es el órgano más frecuentemente afectado, pudiendo inclusive ser bilateral hasta en un 25%. En orden descendente le siguen las vesículas seminales, la próstata, el testículo y el conducto deferente2.

A continuación se ubica la brucelosis con una incidencia mucho menor, considerándose una complicación rara de esta enfermedad sistémica y más comúnmente unilateral6. Otras enfermedades granulomatosas, como la sarcoidosis, la sífilis y la lepra, tienen una frecuencia mucho menor. Se ha publicado, de forma excepcional, la epididimorquitis por diseminación sistémica de coccidiomicosis en un paciente de 78 años, en el que se llegó al diagnóstico tras el estudio anatomopatológico realizado a la pieza quirúrgica de orquiectomía7.

El paciente de este estudio no tenía antecedentes ni sintomatología de ninguna de las enfermedades infecciosas referidas, por lo que, teniendo en cuenta los hallazgos histopatológicos, se incluyó en el grupo de las epididimitis granulomatosas inespecíficas. Según Medina Pérez et al1, la fisiopatología de esta entidad nosológica se explica a partir de la obstrucción del conducto epididimario, la cual provoca su distensión por el acúmulo de espermatozoides. Seguidamente, al romperse éste, provocaría la salida de su contenido, produciendo la consiguiente reacción inflamatoria local, inicialmente con predominio de polimorfonucleares y, más tarde, más rica en células mononucleares e histiocitos. Con posterioridad aparecen las células gigantes tipo Langhans, típicas de la reacción granulomatosa y presentes en el caso expuesto. En el paciente que se presenta no se constató, sin embargo, ningún antecedente o evidencia física de posible obstrucción de los epidídimos o de la vía seminal, por lo que tampoco se le pudo atribuir este factor etiológico.

En el estudio microscópico de estas lesiones no se recoge como antecedente el empleo de la punción por aspiración con aguja fina, la cual esta vez no resultó concluyente. La mayoría de estos pacientes son sometidos a cirugías radicales del contenido escrotal o a biopsia por congelación8. No obstante, es en la biopsia por parafina, con la tinción de rutina de hematoxilina-eosina, donde se descarta definitivamente la existencia de malignidad y se confirma la naturaleza granulomatosa inespecífica del proceso1, 9.

Suma importancia tiene la realización de tinciones especiales para descartar la presencia de otras afecciones granulomatosas en el epidídimo. Así, los autores consultados indican que son obligatorias en este sentido la coloración de Zielh-Neelsen para el estudio de la tuberculosis genital, así como las coloraciones con base de plata metenamina1, como la de Gomori, para descartar la presencia de enfermedades micóticas, ambas empleadas en este caso.

Podemos concluir que la epididimitis granulomatosa inespecífica bilateral es infrecuente, y que para su diagnóstico positivo se han de descartar primero, clínicamente, las enfermedades infecciosas que pueden producirla y luego, mediante biopsia por vía inguinal, confirmar su carácter benigno con tinción de rutina y, con tinciones especiales, excluir la presencia de hongos y de micobacterias.

Conflicto de intereses

Los autores declaran no tener ningún conflicto de intereses.

Responsabilidades éticas

Protección de personas y animales. Los autores declaran que los procedimientos seguidos se conformaron a las normas éticas del comité de experimentación humana responsable y de acuerdo con la Asociación Médica Mundial y la Declaración de Helsinki.Confidencialidad de los datos. Los autores declaran que han seguido los protocolos de su centro de trabajo sobre la publicación de datos de pacientes y que todos los pacientes incluidos en el estudio han recibido información suficiente y han dado su consentimiento informado por escrito para participar en dicho estudio.Derecho a la privacidad y consentimiento informado. Los autores han obtenido el consentimiento informado de los pacientes y/o sujetos referidos en el artículo. Este documento obra en poder del autor de correspondencia.

Recibido 24 Septiembre 2010
Aceptado 26 Octubre 2010

Autor para Correspondencia. hidalgo@erkasl.co.cu

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