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doi: 10.1016/S1138-3593(06)73230-0

Problemas relacionados con la medicación

Problems related with the medication

B Moreno Caballero a, R Cabral Rodríguez a, E Clemente Lirola a, F Arrieta Blanco a, M Castro Benito b

a Médico de Familia. Centro de Salud Aquitania. Área 4 de Atención Primaria. Madrid.
b Diplomado Universitario en Enfermería.. Centro de Salud Aquitania. Área 4 de Atención Primaria. Madrid.

Artículo

Sr. Director: Presentamos el caso de un paciente varón de 66 años, hipertenso en tratamiento con diuréticos y sin ningún otro antecedente de interés, que acudió a la consulta de medicina por encontrarse muy cansado y con malestar en relación con un cuadro catarral de una semana de evolución.

Cuando empezaron los síntomas el paciente acudió como desplazado a otro centro de salud y se le pautó un tratamiento sintomático.

Ante la falta de mejoría pasada una semana y dado el grado de astenia tan acusado que refería, acudió de nuevo a nuestra consulta. Sólo había tenido fiebre el primer día y ya no tenía dolor de garganta, ni mialgias ni rinorrea, sólo un poco de tos y un cansancio que él relataba como excesivo.

En la exploración estaba afebril, con normocoloración de piel y mucosas, faringe normal y sin adenopatías. La auscultación cardiopulmonar era normal. Tensión arterial de 100/70 mmHg y pulso con 68 lpm.

Revisando la historia clínica, el paciente tenía una analítica previa reciente normal, sin anemia y con fórmula leucocitaria y hormonas tiroideas normales. Su tensión arterial habitual era de 139/90 mmHg.

Ante la exploración normal, un cansancio de corta evolución, una analítica reciente normal y un proceso pseudogripal en evolución, se decidió esperar unos días y explicar al paciente que, poco a poco, iría experimentando la mejoría deseada y que ésta era la evolución habitual en muchos casos y que incluso podría seguir tomando el tratamiento sintomático.

Al hacer una nueva receta se constató que el medicamento que el paciente había estado tomando durante una semana cada 6 u 8 horas para el catarro era Co-diovan®, un medicamento para la hipertensión cuyo nombre comercial es parecido a otro medicamento comúnmente usado para procesos catarrales o pseudogripales: Cod-efferalgan®.

Lógicamente nuestro paciente no sólo no había mejorado de los síntomas catarrales, sino que además se había acentuado una bajada de tensión que le ocasionaba una astenia que, como él nos relataba, era excesiva.

Se denominan problemas relacionados con la medicación tanto a los efectos adversos como a aquellos efectos no deseados, debidos a errores de medicación1. Tienen un origen multifactorial entre los que destacan la falta de informatización en las consultas, la especialización de la Medicina, así como la elevada disponibilidad de medicamentos y el desconocimiento la mayor parte de las veces por parte de los profesionales de su farmacocinética e interacciones. Cuando se producen, se comprueba que no ocurren por un único fallo, sino por la combinación de unos cuantos2.

Los problemas relacionados con la medicación constituyen hoy en día una causa de morbilidad e incluso mortalidad muy significativa. Diversos estudios señalan que el número de ingresos debidos a problemas relacionados con la medicación es elevado y en muchos casos se podrían haber evitado1. Estos errores suponen un gran coste asistencial y económico y originan además un coste personal importante, porque erosionan la confianza del paciente en el sistema y en los profesionales sanitarios que trabajamos en él.

En España no se da todavía la importancia que merece a este problema, aunque la magnitud sea similar a la de otros países de su entorno que, sin embargo, ya están implantando medidas de prevención sobre todo en hospitales2.

En nuestro medio, Atención Primaria, no tenemos conciencia del problema, quizá sabemos que ocurre, pero como algo lejano y que incluso nosotros no podemos hacer nada para evitarlo. Nada más lejos de la realidad, porque como puerta de entrada al sistema sanitario y como eslabón de la cadena terapéutica debemos establecer las medidas oportunas para prevenir los problemas relacionados con la medicación.

Entre las medidas posibles a nuestro alcance están: informar al paciente utilizando una terminología clara y fácil de entender, asegurarse de que ha entendido la información suministrada y si es necesario dársela por escrito, mejorar la relación médico-paciente para consensuar la toma de decisiones, e involucrar a los miembros de la familia y cuidadores en el tratamiento establecido3 y en este caso, haber incluido en la anamnesis una pregunta solamente ¿qué medicación está tomando usted ahora mismo?

 

Bibliografía

1.Martín MT, Codina C, Tuset M, Carré X, Nogué S, Ribas J. Problemas relacionados con la medicación como causa de ingreso hospitalario. Med Clin (Barc). 2002;118(6):205-10.
2.Otero López MJ. Errores de medicación y gestión de riesgos. Rev Esp Salud Pública. 2003;77(5):527-40.
Medline
3.Moreno Caballero B, Sanz Pozo B, Castro Barrio M, Conde Bejarano C. Importancia de la información escrita para pacientes. FMC. 2001; 8(8):583.